Guayacán es el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Historias reales de Cuba que no se cuentan

Por Arthur González.
Siempre hay personas que están prestas a contar historias tergiversadas y falsas de Cuba, porque no soportan que su pueblo haya construido una sociedad socialista desafiando las sanciones de Estados Unidos, y ocultan muchas verdades y proezas de un país que resiste la guerra económica más brutal y larga de la historia mundial.
Recientemente se han publicado varios artículos sobre historias de informantes de la Seguridad del Estado cubano, divulgadas en medios de Estados Unidos y de otros países, intentando desacreditar a la Revolución, incluso historietas divulgadas en comics, encargadas por la organización Amnistía Internacional, esa que es sostenida con financiamiento yanqui para condenar a los que no siguen su política.
Todos los relatos hablan de supuestas vivencias de informantes, que después de un tiempo colaborando con la Seguridad se arrepienten y se pasan al bando de los yanquis.
Esos informantes narran ahora que los reclutaron para vigilar a sus compañeros de estudios y reportarle a la Seguridad sobre sus verdaderas ideas y planes futuros, pretendiendo brindar una visión infernal de Cuba, pero ni una palabra del por qué desde el mismo año del triunfo revolucionario, fue necesario crear un órgano capaz de descubrir y cortar los planes que la CIA organizaba contra la naciente Revolución.
Nunca se han expuesto en artículos e historietas publicadas por Amnistía Internacional, que el 28 de enero de 1959, a solo 27 días del triunfo, en Miami los testaferros del dictador Fulgencio Batista, bajo las orientaciones de la CIA, constituyeron la primera organización contrarrevolucionaria para invadir a la Isla, a la que bautizaron como La Rosa Blanca, dirigida por Rafael Díaz-Balart.
Menos aún mencionan los cientos de actos terroristas perpetrados por organizaciones contrarrevolucionarias abastecidas por la CIA, en la que murieron decenas de personas, ni que poco a poco la Seguridad cubano logró desmantelarlas, gracias a la inteligencia y creatividad de miles de informantes voluntarios que llegaron a convertirse en los principales líderes de las misma, engañando a profesionales oficiales de la CIA.
¿Por qué nunca relatan los planes para asesinar a Fidel Castro, todos frustrados, en los que muchos informantes jugaron un rol protagónico?
Hasta filmes se exhiben hoy con guiones de escritores cubanos, donde se intenta desprestigiar a la exitosa Seguridad cubana, pues les duele profundamente no haber podido vencer la sagacidad de esos agentes que lo dan todo por salvaguardar la soberanía de su patria.
Las bandas de los alzados en las montañas del Escambray cubano, fueron inundadas por agentes pagados por Estados Unidos, pero gracias a los agentes de las Seguridad cubana, como Alberto Delgado, permitieron conocer sus planes criminales y eliminarlas totalmente. Alberto al ser descubierto, fue asesinado vilmente por aquellos bandidos al servicio de la CIA.
haciéndoles creer que 30 agentes cubanos supuestamente trabajan para ellos, poniendo en ridículo a la Agencia, al denunciar por la TV cubana en 1987, el trabajo sucio que pretendían ejecutar contra la economía, la salud y la agricultura cubana.
Esa denuncia, la más escandalosa en la historia de la CIA, fue silenciada por la prensa oficialista yanqui, sin embargo, veintiún años después, fue calificada por el ex oficial CIA Ishmael Jones, en su libro “The Human factor: Inside the CIA’S Dysfunctional Intelligence Culture”Encounter Books, New York and London; 2008; pp. 33-35, como una muestra de la mala profesionalidad de esa Agencia de Inteligencia.
Otros agentes cubanos penetran hoy los grupúsculos contrarrevolucionarios, entrenados, abastecidos y financiados por Estados Unidos, ridiculizando su motivación monetaria.
Esos que reciben dinero por intentar desprestigiar lo que respetan otras agencias de inteligencia, incluidas las estadounidenses, o aquellos que escriben guiones de filmes sobre esa temática para ganar resonancia en Miami, no hablan de que la CIA utilizó al asesino terrorista Luis Posada Carriles, para espiar a otros exiliados anticastristas, muchos de ellos sus propios amigos y compañeros de quehaceres contra Cuba, según documentos desclasificados.
Un memorando de noviembre de 1976 enviado por el director de la CIA al director del FBI, dice textualmente:
“…a partir de agosto de 1966, Posada fue utilizado únicamente como informante de las actividades de la Representación Cubana en el Exilio (RECE)”, organización basada en Miami en la que militaba Jorge Mas Canosa, presidente de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana, radicada en la Florida.
También fue utilizado para monitorear los pasos del contrarrevolucionario Orlando Bosch, coautor de la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación.
Si Cuba no hubiese contado con sus Órganos de Seguridad y de miles de cubanos dispuestos voluntariamente a participar en el enfrentamiento a los actos terroristas diseñados por la CIA, unido a la fuerte y permanente actividad de espionaje que busca afectar su economía y el desencanto de su pueblo, la Revolución no habría resistido las consecuencias de la Operación Peter Pan, el Plan Mangosta, las acciones terroristas, la guerra biológica, ni los planes para asesinar a Fidel Castro.
A los que les duele la resistencia de los cubanos y la actitud de aquellos que solo por su amor a la patria colaboran sin cobrar un centavo, que sigan emborronando páginas con calumnias, pues la vida diaria se encarga de desmentirlos, porque como apuntó José Martí:
“Las revoluciones hermosas no tienen necesidad de los soldados mercenarios”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...