Fotocopias de MARTA VECINO ULLOA
Hace 55 años, en su edición del 30 de abril de 1961, BOHEMIA recogió en sus páginas los testimonios de la epopeya.
De uno de los extensos reportajes publicados, firmado por el periodista Luis Báez, reproducimos parte del texto y el material gráfico, así como los facsímiles de esas páginas, con el propósito de que los lectores de BOHEMIA vieja sientan el aliento de los protagonistas.
Con el Comandante en Jefe, en la zona de operaciones el corresponsal de guerra.
EL PUEBLO DERROTA LA INVASION
“SI NOS DEJAN VIVOS A CINCO DE NOSOTROS MATAMOS A LOS JEFES QUE NOS EMBARCARON”
DIJERON AL ENTREGARSE PRISIONEROS DE LA APLASTADA INVASION MERCENARIA
por LUIS BAEZCorresponsal de Guerra en el Frente
Cómo se movió Fidel en el frente de guerra. La movilización del pueblo uniformado. Ataques aéreos. La gusanera puesta en fuga. Heroica conducta de la milicia, el ejército rebelde y los aviadores de la FAR. La revolución cubana consolida su prestigio en el mundo entero
Breve relato de las primeras impresiones captadas en el escenario de los combates
FOTOS DE GILBERTO ANTE, MIRALLES, AMETLLER, SALAS Y ARCHIVO.
Pasadas las 12 ni estamos a las puertas del ingenio, primer punto importante en las cercanías del escenario de las operaciones. Pertenecemos al grupo de los primeros corresponsales que llegan. En el central Australia se acentúa la atmósfera de combate. Milicianos que van y vienen; órdenes, instrucciones, y a lo lejos se alcanza a escuchar los fogonazos de la contienda. Las noticias que proceden del frente nos ponen en tensión.
—Parece que van a traer el cadáver de un paracaidista —exclama alguien.
Por nuestro lado, sobre una camita, pasan al muerto. Tiene el rostro tiznado de negro y usa un uniforme de sapo, como allí le decían los muchachos, por estar camouflageado ron distintos tonos de verde. Se lo llevan a Jagüey Grande.
— Es un americano que cazamos con la metralleta— es el comentario.
Desolación
y tragedla creada por el enemigo. Son viviendas campesinas de las
muchas que hizo la revolución en la Ciénaga, arrasadas por los
bombardeos.
— ¿Hay paracaidistas?
¡Hay de todo! es un ataque en grande —responde un oficial— Se trata de una operación de desembaque anfibio y paracaidística, con barcos y barcazas, tanques, cañones y ¡aviones compañero, que han ametrallado a la población!
Avanzamos hacia más adentro del Australia. Es el primer sitio donde se instala la Comandancia. Un saludo para el capitán José Ramón Fernández, responsable de la escuela de Milicias, de Managua y Matanzas —el gallego Fernandez. Junto a un grupo de combatientes estudia, ante un mapa, la ruta que parecen seguir los gusanos invasores.
Dentro
de un tanque, el Comandante en Jefe, Fidel Castro, dirige el
contraataque, junto a las milicias, junto al Ejército Rebelde, junto al
pueblo.
— Sí, —contesta sonriente— pero ten cuidado que hay aviones enemigos.
De alguna parte sale Fidel, el Comandante en Jefe. Lo acompaña el Comandante Augusto Martínez Sánchez. Vienen de inspeccionar la zona y ahora se reúnen todos. La estrategia de victoria se pone en marcha. Fidel se mueve de un lado a otro. A grandes pasos y tocándose la barba, imparte instrucciones.
— Augusto, quédate aquí, en el Australia.
En un despacho privado completan los planes de contraataque. Nosotros decidimos salir en un pisicorre. Queremos coger por la carretera que conduce a Playa Larga. Es aún de día. Continuamente nos avisan de que tengamos cuidado porque hay aviones enemigos tiroteando. En dirección contraria pasan ambulancias con heridos. Se ven también, camiones y guaguas con milicianos y soldados rebeldes. A ambos lados de la vía, grupos de defensores internados en la maleza escudriñan cielo y tierra buscando paracaidistas.
Las “cuatro bocas” respondieron a su inmejorable calidad derribando a los aviones yanquis agresores.
Al caer la noche del lunes crece el movimiento de refuerzos revolucionarios. Ha sido asombrosamente rápido el desplazamiento de equipos pesados, cañones y baterías antiaéreas de la base Granma, y el capitán “Pepón” Álvarez al frente. Tropas frescas sustituyen a los heroicos combatientes del batallón 117 de las milicias que andaba de operaciones por la zona de Cienfuegos y que hicieron con resistencia increíble, con metralletas y fal, a los invasores, fabulosamente armados.
En el
escenario de operaciones Fidel se movía con asombrosa agilidad,
planeando la estrategia para aplastar a los gusanos. Lo acompañaban
miembros de su escolta y el “gallego” Fernández, capitán del Ejército
Rebelde.
El Autralia ardía en expresiones y comentarios sobre la lucha que se libraba en Girón, en Playa Larga, en Soplillar o en Pálpite.
— ¿Oye viejo, traían armas pesadas!
— ¡Y gelatina incendiaria!
— ¿Viste los aviones B26 y Sabres? ¡aviones a chorro!
Jesús Álvarez, un muchachito del batallón, cuenta a un grupo lo que le ocurrió en horas de la tarde:
— Me batí cuerpo a cuerpo con un paracaidista que me habló en español. ¿Saben lo que me dijo?: “No me mates” ¿Cómo, que no te mate? —le contesté—. Si mi madres está sufriendo por culpa tuya.
Más avanzada la noche nos enteramnos de que la Jefatura de la Comandancia —donde está Fidel está ella— se ha trasladado hacia el sur.}, después de pasar la Laguna del Tesoro. Hasta allá nos encaminamos. Nos rodean tanques y antiaéreas. Fidel da instrucciones precisas:
— Bueno, mañana tiene que estar tomada Playa Larga. (…)
Nota del editor: El texto es mucho más extenso como puede apreciarse en los facsímiles de las páginas:
La metralla de
los criminales alcanzó a los hijos de las familias campesinas. Ahora los
que defienden a los gusanos en Estados Unidos piden clemencia para los
prisioneros. Los padres de estos niños acribillados piden paredón para
los culpables.
- El fabuloso cargamento de armas —made in USA— ocupado a los invasores. Metralla de factura yanqui para asesinar a un pueblo vencedor que está decidido a regir sus destinos por sí mismo.
- Esta es una de las pruebas de la criminal complicidad del imperialismo con la gusanera mercenarias: bombas de aviones que sembraron la destrucción y la muerte.
- Los emblemas de las lanchas de desembarco, que utilizaron los invasores, presentaban elocuentemente el propósito de los agresores: una operación pirática, como la que acostumbran a organizar contra los pueblos los siniestros “embarcadores” del Pentágono.
- Augusto Martínez Sánchez interroga a uno de los prisioneros
- Los comandantes de la revolución al lado de Fidel. Ameijeira comenta las instrucciones en el cuartel general de las operaciones.
- En torno a un mapa donde se proyecta la estrategia revolucionaria, están el “gallego” Fernández, Capitán del Ejército Rebelde, Carlos Rafael Rodríguez, director de “Hoy”, y Carlos Franqui, de “Revolución”.
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