Momento en que el agente Emilio se despedía de la mal llamada Radio Martí
con el ¡Viva Fidel!...
con el ¡Viva Fidel!...
El pasado 26 de febrero fue para mí un día cargado de emociones. El reloj marcaba las ocho de la noche, faltaba media hora para que mi pueblo conociera a través del documental Peones del imperio de la serie Las Razones de Cuba, mi verdadera identidad como combatiente revolucionario tras diez años como agente de los órganos de la Seguridad del Estado infiltrado en la contrarrevolución, organizada dirigida y financiada por el gobierno de los Estados Unidos.
Fue en ese momento que me comuniqué vía telefónica con la mal llamada Radio Martí para la despedida. Al otro lado de la línea estaba Julio Machado, responsable de llamar todas las noches a Cuba para conocer los reportes de la supuesta realidad que vivía el país. Me dice: