Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba
Guayacánes el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.
Durante toda esta semana se han
desarrollado encuentros con los oficiales de la Dirección de Seguridad
Personal que enfrentaron el ataque de los Estados Unidos contra la
República Bolivariana de Venezuela, el pasado 3 de enero.
Estos espacios de intercambio que se
continuarán haciendo, se han realizado hasta el momento, en la Dirección
Técnica de Investigaciones, la Dirección de Tropas Guardafronteras, la
Brigada Especial Nacional, la Dirección de Establecimientos
Penitenciarios, la Dirección General de Contrainteligencia y la Academia
de la Policía “Mártires de Tarará” de la Dirección General de la PNR.
Al inicio de cada encuentro se ha rendido
homenaje con un minuto de silencio a los hermanos caídos, seguido de la
proyección del material audiovisual “Honor y gloria”, elaborado por la
Dirección Política del MININT, que tributa a los 32 héroes que
entregaron sus vidas en la defensa de la soberanía venezolana.
En estos espacios, los propios compañeros
que combatieron en Venezuela, efectuaron la entrega de carnés del
Partido Comunista de Cuba y de la Unión de Jóvenes Comunistas a
compañeros que, con su ejemplo y compromiso, han demostrado fidelidad a
la Revolución y a la Patria. A la vez, los mismos han recibido disímiles
reconocimientos por los mandos visitados.
Todos los jefes principales del MININT y
de las unidades donde se realizaron los encuentros expresaron, en nombre
de sus fuerzas, el apoyo y el agradecimiento por la valentía demostrada
por los oficiales de la Dirección de Seguridad Personal, destacando que
su ejemplo fortalece la moral y la unidad de quienes hoy continúan
defendiendo la Patria.
Con estos encuentros, el Ministerio del Interior reafirma la continuidad
histórica de la Revolución y el compromiso inquebrantable con la
defensa de la soberanía de los pueblos. El homenaje a los 32 héroes
caídos en la República Bolivariana de Venezuela se convierte en guía y
deber para las nuevas generaciones de combatientes.
Con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, tuvo lugar en la Tribuna Antimperialista de La Habana, un
acto de denuncia a los ataques estadounidenses contra Venezuela,
perpetrados en la madrugada de este sábado.
Al intervenir ante el pueblo habanero congregado la Tribuna, en
representación de toda Cuba, Díaz-Canel denunció el acto de terrorismo
de Estado de EE.UU. contra Venezuela y exigió la liberación de Nicolás
Maduro y Cilia Flores
El presidente cubano llamó a la unidad internacional frente al
neofascismo imperial y denunció con fuerza lo que calificó como “un
brutal y alevoso ataque de fuerzas militares norteamericanas contra
Venezuela y el inaceptable, vulgar y bárbaro secuestro” del presidente
constitucional Nicolás Maduro Moros y de la Primera Combatiente Cilia
Flores.
En un discurso cargado de histórica convicción antiimperialista, el
mandatario cubano aseguró que las palabras del Comandante en Jefe Fidel
Castro Ruz, pronunciadas hace más de dos décadas, parecen escritas para
describir la actual agresión. “Nunca todas las naciones del mundo se
vieron sometidas al poder y los caprichos de quienes dirigen una
superpotencia, con un poder al parecer sin límites, de cuya filosofía,
ideas políticas y nociones de ética nadie tiene la más mínima idea. Sus
decisiones son prácticamente impredecibles e inapelables. La fuerza y la
capacidad de destruir y matar parecen estar presentes en cada uno de
sus pronunciamientos”, citó Díaz-Canel.
Dijo que lo ocurrido esta madrugada en Venezuela es “un acto de
terrorismo de Estado, un asalto criminal contra nuestra América, zona de
paz”. Señaló con firmeza que constituyen una violación flagrante de la
soberanía de una nación símbolo de dignidad y un ataque inaceptable al
derecho internacional.
Frente a lo que denominó la pretensión imperialista, el presidente
fue categórico: “No, señores imperialistas, este no es su patio trasero
ni territorio en disputa. No aceptamos ni reconocemos la doctrina
Monroe”. Y enfatizó el compromiso de Cuba: “La tierra de Bolívar es
sagrada… y como prueba, por Venezuela y, por supuesto, también por Cuba,
estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia vida, pero a un precio
muy caro”.
Díaz-Canel describió la operación estadounidense contra Venezuela y
contra Maduro como un acto cobarde y criminal. “Solo puede llamarse
cobarde, criminal y alevoso el ataque de madrugada a un pueblo pacífico y
noble”, expresó, subrayando que se trata de “una expresión inequívoca
de fascismo, o mejor dicho, del neofascismo que se pretende imponer a
toda la humanidad”.
Alertó que la amenaza no se limita a Venezuela. “Por eso, la amenaza
no es solo para Venezuela; la amenaza es contra la humanidad entera y se
sustenta en la falaz doctrina de la paz por medio de la fuerza”.
El discurso de Díaz-Canel desmontó lo que calificó como “la falaz
narrativa del narcotráfico” utilizada por figuras como el senador Marco
Rubio. “El oscuro objeto del deseo imperialista es el petróleo
venezolano, son las tierras y los recursos naturales de Venezuela”,
aseveró. Acusó a la administración estadounidense de haber reconocido
sin rubor su interés por las riquezas del país suramericano, prometidas
según dijo por “la candidata del imperio”.
“El objetivo es también apagar ese bastión de resistencia al
imperialismo y de defensa de la integración regional que es la
Revolución Bolivariana”, afirmó, confiado en que el pueblo venezolano,
de hondas raíces populares, saldrá a defender su soberanía como lo hizo
en abril de 2002.
El presidente cubano dejó claro que “Estados Unidos no tiene
autoridad moral ni legal de ningún tipo para sacar por la fuerza de su
país al presidente venezolano”, pero lo declaró “responsable ante el
mundo de la integridad física de Maduro”. Se sumó al llamado de las
autoridades venezolanas para exigir una prueba de vida del Presidente y
de Cilia Flores.
Denunció la campaña de acusaciones sin pruebas y recordó que incluso
analistas estadounidenses han desestimado el “falso relato del
narcoterrorismo”. “Los que debían ser condenados por un tribunal
internacional antifascista son ellos”, sentenció, acusando a los
actuales gobernantes de EE.UU. de aplicar el principio goebbelsiano de
la mentira repetida.
En un llamado ferviente a la solidaridad continental, Díaz-Canel
exhortó: “¡A cerrar filas, pueblos de América! No dejemos pasar al
gigante de las siete leguas”. Invocó la advertencia del Che Guevara: “en
el imperialismo no se puede confiar, ‘pero ni tantito así’”.
Reiteró el apoyo inquebrantable de Cuba y su exigencia principal:
“Nicolás y Cilia son de Venezuela y deben ser devueltos al pueblo de
Venezuela, que eligió y reclama a su legítimo presidente”.
Su intervención concluyó, ante un pueblo congregado, con las
consignas que resonaron como un juramento de lucha: “¡Abajo el
imperialismo! ¡El pueblo unido jamás será vencido! ¡Cuba y Venezuela
unidos vencerán! ¡Patria o Muerte, Socialismo o Muerte! ¡Venceremos!”.