Guayacán es el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.
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sábado, 3 de marzo de 2018

Rosa María Payá un símbolo de anexionismo yanqui.


Por Arthur González.
Quienes desconocen la historia de Cuba y su anti imperialismo, pecan. Ese es el caso de Rosa María Paya Acevedo, joven que cambió su amor paternal por el dinero de los que quieren ver a su país sometido, especialmente los miembros de la mafia terrorista anticubana de Miami y la ultra derecha estadounidense.
Su padre ingeniero electro mecánico, siempre trabajó para el gobierno revolucionario, a pesar de ser cabeza del Movimiento Cristiano de Liberación, grupúsculo contrarrevolucionario al servicio de Estados Unidos, quien murió en un accidente de tránsito cuando viajaba junto al español Ángel Carromero, líder de la juventud del Partido Popular y el sueco Jens Aron Modig, miembro del Partido Socialcristiano sueco.
El auto fue rentado por Carromero, amante de conducir a exceso de velocidad, y por eso se salió de la carretera cuando se dirigía a la ciudad de Bayamo, provincia oriental Granma, estrellándose contra un árbol, muriendo Payá y el también “disidente” Harold Cepero.
El motivo del viaje era repartir 4 mil 500 dólares enviados por Esperanza Aguirre del PP, destinados a crear grupos políticos juveniles en Cuba.
Posteriormente, Rosa María contactó con diplomáticos estadounidenses en La Habana y aceptó fabricar una versión falsa de la muerte del padre acusando a la Revolución, a cambio de ser beneficiada con un visado de refugiados políticos para ella, su madre y dos hermanos.
Al llegar a Miami fue llevada de inmediato ante Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y el senador Marco Rubio, encargados de tejer la versión deseada de los hechos y fabricarle una imagen internacional, con el propósito de convertirla en una “líder juvenil” contra la Revolución.
Fue así como pudo visitar varios países latinoamericanos y ser recibida por presidentes y altos funcionarios gubernamentales, además de asistir al Parlamento europeo y ser atendida por representantes de partidos de derecha, como parte del diseño construido por Estados Unidos.
Para darle cierta relevancia que justificara sus viajes, le crearon el cargo de presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, permitiéndole recorrer parte de Europa y América Latina, cumpliendo el plan de trabajo trazado por especialistas yanquis en guerra psicológica y subversión.
Pero en la era de Internet es imposible ocultad la verdad y confundir a millones de personas que ven a diario sus estrechos vínculos con personajes de la mafia terrorista anticubana y políticos ultraderechistas, que responden a las órdenes del Departamento de Estado y la CIA.
Entre ellos está Luis Almagro, secretario general de la desprestigiada OEA, José María Aznar, ex presidente español al servicio de Estados Unidos y de Miami, Felipe González, viejo agente de la CIA denunciado por Alfredo Grimaldos, en su libro “La CIA en España”; la ex presidenta de Panamá Mireya Moscoso, quien liberó al asesino terrorista Luis Posada Carriles, autor de la voladora de un avión civil cubano donde murieron 73 personas, autor de actos terroristas en hoteles cubanos y miembro del equipo que planeaba asesinar a Fidel Castro durante un acto en la universidad de Panamá, y otros personajes con similares currículos.
Si esa es la persona que pretende que los jóvenes cubanos y el pueblo en general, la apoye para desmontar el socialismo, de antemano tiene garantizado el repudio total, porque la sangre inocente derramada no se le olvida a ninguno de los millones de cubanos dignos.
Para manchar aún más la imagen de Rosa María, le han orientado entregar un inventado premio con el nombre de Payá Sardiñas, a casi treinta exjefes de Estado y de Gobierno, bajo el pretexto de la falsa defensa de la democracia en la región.
Con solo leer sus nombres ya tienen asegurado el rechazo de millones de personas, pues todos poseen una larga historia cargada de acciones repudiables. Entre esos “galardonados” figuran:
Los expresidentes de Panamá Nicolás Ardito Barletta y Mireya Moscoso; José María Aznar y Felipe González, de España; Belisario Betancur, Andrés Pastrana, César Gaviria y Álvaro Uribe de Colombia; los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox;
Miguel Ángel Rodríguez, Rafael Ángel Calderón y Laura Chinchilla de Costa Rica; del Salvador Alfredo Cristiani; el argentino Fernando de la Rúa; Osvaldo Hurtado de Ecuador; Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti de Uruguay y de Bolivia Jorge Quiroga.
Como muestra de que son los yanquis quienes están tras la medida subversiva contra la Revolución cubana, aparecen como la cara visible de la idea, el dueño del reaccionario Diario Las Américas y el también venezolano Nelson Mezerhane.
Para los entendidos en la sucia política yanqui y conocedores de sus lacayos, no hay necesidad de más explicaciones, pues una joven cubana sin aval de ningún tipo, no es aceptada en esos ambientes, a no ser por indicaciones del Departamento de Estado, quien dirige el ministerio de colonias que conforman los funcionarios antes mencionados.
Estados Unidos nunca ha logrado obtener resultados en sus planes contra Cuba, precisamente porque no tiene personas con prestigio ni reconocimiento social, pero no hacen caso a sus propios diplomáticos en La Habana, cuando remiten a Washington informes secretos, donde afirman:
“Vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes tengan impacto en los cubanos de a pie. Las encuestas informales que hacemos entre solicitantes de visas y refugiados, muestran que las personalidades disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas”.
Los yanquis no cesan de errar con el pueblo cubano, pues no obstante padecer una guerra económica, unida a la mediática, mantiene la unidad a sus ideas y a su independencia, porque como dijera José Martí:
“El pueblo está hecho de hombres que resisten y hombres que empujan”.

jueves, 13 de julio de 2017

Los centristas se confiesan

Tomado del Blog Cambios en Cuba

Cena en Washington en enero 2015. A la cabeza de la mesa -¿al centro?- Phillip Peters de Cuba Research Center. De izquierda a derecha: Lenier Gonzalez, Elaine Diaz (Periodismo de Barrio), Hugo Cancio (On Cuba), Maria Isabel Alfonso (Cuba Posible) Julio Cesar Guanche (Cuba Posible), Harold Cardenas (La Joven Cuba-El Toque), Arturo Lopez Levy  (New America Fundation)  y Roberto Veiga (Cuba Posible). Foto Progreso Semanal


En un comentario publicado en el blog Segunda Cita los directores de la revista digital y el "proyecto" Cuba Posible,
Roberto Veiga González y Lenier González Mederos, confiensan su labor a favor  de "una evolución gradual del actual modelo sociopolítico cubano", su papel como "embajadores" (públicos y privadamente) por cuentapropia y su relacion de trabajo con la Open Society Fundations que dirige el multimillonario George Soros.

Aquí les dejamos un fragmento:

Las principales acusaciones contra nuestras personas, no tanto contra Cuba Posible, han sido las de querer “subvertir” el orden interno y la de ser “dos plattistas” al servicio del gobierno norteamericano.
4. Sobre estas dos cuestiones queremos afirmar:
a) Nuestras propuestas se han basado en una evolución gradual del actual modelo sociopolítico cubano. Hemos creído, y seguimos creyendo, que no existe otro camino para Cuba. Sin embargo, esta postura nuestra es considerada por algunos, en el menor de los casos, como “sospechosa” y, por lo general, como “traidora”. No obstante, estamos convencidos de que si la Revolución llegara a colapsar, no será por los empeños a favor de su renovación, sino gracias a aquellos que se aferran a mantenerla anclada en lógicas que solo conducen a la derrota.
b) En cuanto a nuestra posición “plattista” en “alianza con los poderes norteamericanos”, solo basta decir que llevamos trabajando, pública y privadamente, más de 13 años a favor de la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, siempre sobre la base del respeto a la soberanía cubana. De ello pueden dar testimonio tantísimas personas que, desde los dos países, han trabajado en serio y concretamente (no en la distancia y mediante “consignas”) en este empeño estratégico.
5. Ni Roberto Veiga, ni Lenier González han mantenido, ni mantendrán, relaciones de trabajo con la USAID. No obstante, sí hemos trabajado y trabajaremos con contrapartes extranjeras, entre las que se encuentra Open Society Fundations, de George Soros. Incluso, este momento gestionamos que el mismo nos conceda una entrevista, pues deseamos dialogar con él y luego publicar este intercambio acerca de su apreciación y de sus posiciones sobre el actual contexto global.

lunes, 26 de junio de 2017

La barbarie batistiana de Bonifacio Haza



El presidente de los Estados Unidos Donald Trump en su anuncio de acciones contra Cuba ante batistianos y terroristas reunidos  en el teatro Manuel Artime dela ciudad de Miami  evoco un padre ejecutado por los revolucionarios, y  a su hijo violinista quien ofreció una desafinada versión del himno estadounidense.
Lo que nunca dijo el presidente norteamericano es que el padre del violinista, el comandante de la  policía batistiana Bonifacio Haza Grasso, fue culpable del asesinato de luchadores revolucionarios como los hermanos Frank  y Josué  País García así como Fernando Proll Céspedes, este último detenido el primero de junio de 1958 en casa de su madre donde residía en el Reparto Chicharrones de la ciudad de Santiago de Cuba. Fue tiroteado dejándolo por muerto como los  tiros los recibió en la ingle, recobro el conocimiento incorporándose y cayendo de nuevo desmayado por la hemorragia  interna.
Según el  coronel de la reserva Eduardo Blas Yasells Ferrer, combatiente de la lucha clandestina y Premio Nacional de Periodismo José Martí  los esbirros fueron a la funeraria y ordenaron recoger el cadáver, cuando Rivas dueño de la de la funeraria con la caja cuentan que Fernando estaba vivo y  lo  remataron por orden del comandante Bonifacio Haza Grasso. Al morir contaba con 19 años de edad dejando un hijo de dos meses de nacido.
Bonifacio Haza Grasso, como jefe de la policía batistiana en Santiago de Cuba a mediados de abril de 1956 había reprimido a un grupo de estudiantes, que antes la Audiencia pedían la libertad de sus compañeros juzgados. El 20 de abril del propio año 1956 caían heridos los jóvenes revolucionarios Carlos Díaz y Orlando Carvajal. Recluidos en un hospital fueron sacados y  conducidos ante un grupo de esbirros, entre ellos Bonifacio Haza Grasso. Y los dos jóvenes fueron asesinados, luego de bárbaras torturas, entre estas aplicación de alcohol puro en las heridas y pinchazos con punzones.
En los  primeros  días de enero de 1959 en Santiago de cuba se dio a conocer en la prensa los rostros o cadáveres de hombres ,mujeres , jóvenes casi niños, asesinados por la tiranía batistiana en esta ciudad ,donde uno de los criminales ,  era el comandante Bonifacio haza Grasso ,padre del violinista que exalto Trump.
Bonifacio Haza Grasso, fue juzgado por un tribunal revolucionario y pago por sus crímenes. Fue fusilado junto a otros connotados asesinos.
El presidente Donald Trump sigue la tradición de sus antecesores en fabricar supuestos héroes cubanos, y de escoger las peores materias primas. Bonifacio Haza Grasso es un claro ejemplo de ese fracaso de la política  norteamericana hacia la isla.

sábado, 24 de junio de 2017

Declaración de los Comités de Defensa de la Revolución

Los Comités de Defensa de la Revolución, organización de la sociedad civil con más de medio siglo de existencia que agrupa hoy a más de ocho millones de cubanos, denuncian la «nueva» política de la administración estadounidense contra Cuba.
El «Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba», que el pasado día 16 firmara el mandatario Donald Trump, elimina las transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías norteamericanas con empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias e incrementa sustancialmente las restricciones al derecho de los ciudadanos estadounidenses de visitar a nuestro país.
Esta es la nueva fórmula del Imperio para «defender» los derechos humanos en la Isla, «empoderar» y «ayudar» al pueblo cubano a «gozar de la libertad».
Pero Cuba es uno de los países del mundo más privilegiados por el respeto de sus derechos humanos, es reconocida por los organismos internacionales como la única nación en América Latina donde sus niños no sufren de desnutrición, con un bajo índice de mortalidad infantil, con la esperanza de vida más alta de la región; con una escolarización del ciento por ciento y ningún infante viviendo en la calle; a su vez invierte grandes recursos para el desarrollo del deporte, la ciencia, la cultura, la seguridad social, y la paz; y donde no existen barreras raciales ni de género para disfrutar de todos esos derechos.
Nuestro pueblo alcanzó el poder con las armas en sus manos el 1ro. de enero de 1959, liderado por Fidel Castro. Se ha mantenido firme en sus principios de soberanía, incluso en los años de mayor recrudecimiento de la hostilidad de Estados Unidos contra la Isla, en los cuales se suscitaron innumerables acciones políticas, económicas, propagandísticas, actos terroristas, intentos de eliminar a nuestros líderes, así como la subversión ideológica, con el objetivo de destruir a la Revolución.
Como nuestro Gobierno, los CDR rechazan esta «nueva» política de los Estados Unidos contra Cuba, apoyan el diálogo y la cooperación bilateral, pero sin realizar concesiones y sin aceptar condiciones que pongan en riesgo la soberanía y libertad conquistadas.
El memorando de Donald Trump, que intenta socavar los derechos del pueblo cubano, también limita las libertades de los ciudadanos de aquel país, en un contexto en que la opinión pública defiende el restablecimiento de las relaciones y la eliminación del bloqueo. Asimismo, la economía norteña sufrirá pérdidas durante los próximos años, y miles de estadounidenses verán afectados sus empleos.
La indignación de los cederistas respecto a la «nueva» política estadounidense contra Cuba se refleja en las Asambleas 9no. Congreso que desde los Comités se llevan a cabo en todas las comunidades de la Isla, proceso que fortalece la unidad, prepara al barrio para desarrollar las elecciones generales, sostiene los principios de soberanía e independencia y ratifica la voluntad del pueblo de seguir construyendo el socialismo bajo la conducción del Partido.
Los Comités de Defensa de la Revolución, como lo han hecho a lo largo de toda su historia, continuarán defendiendo las conquistas alcanzadas y respaldan desde cada barrio la máxima del  líder histórico Fidel Castro de que: ¡El pueblo de Cuba vencerá!

Secretariado Ejecutivo Nacional de los CDR

lunes, 19 de junio de 2017

Apoyan la CTC y sus sindicatos Declaración del Gobierno Revolucionario cubano

La Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos respaldan la Declaración del Gobierno Revolucionario cubano, ante las agresivas palabras del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, referidas a las relaciones entre ese país y Cuba, ratifican la convicción de mantenerse firmes en defensa de esta Revolución genuina, construida con y para los trabajadores, bajo el liderazgo de Fidel y Raúl.
Haber escogido para abordar las relaciones con Cuba un escenario vinculado a la invasión por Playa Girón y tratar a los mercenarios como héroes constituye una ofensa para todos aquellos que salidos de las filas más humildes de nuestra nación, muchos de ellos trabajadores, defendieron su patria socialista hasta hacerles morder el polvo de la derrota.
Como expresa el texto emitido por el Gobierno cubano las palabras de Trump constituyen un retroceso en las relaciones entre los dos países, por la amenaza de   aplicar rigurosamente las leyes del bloqueo, condicionando su levantamiento, así como cualquier mejoría en las relaciones bilaterales, a que nuestro país realice cambios inherentes a su ordenamiento constitucional.
Pero esa vuelta atrás no nos intimida. Desde nuestra   trinchera   en   la   producción   y  los servicios, los trabajadores cubanos, con su inteligencia, ingenio y creatividad continuaremos derribando las barreras impuestas por el bloqueo, como ha sucedido durante casi 60 años en que no han podido doblegarnos con ese cerco criminal.
Como siempre seguiremos encontrando salidas a las limitaciones, nos mantendremos fieles al Partido Comunista de Cuba, guía de la obra que construimos, que se fortalece con la actualización del modelo económico cubano que tiene en los trabajadores sus protagonistas fundamentales.
En estas circunstancias nos corresponde potenciar al máximo las reservas   productivas  y  el uso racional de todos los recursos materiales y financieros, lo que incluye disciplina laboral y tecnológica.
Hacemos nuestro el rechazo expresado en la Declaración del Gobierno Revolucionario a la manipulación con fines políticos y el doble rasero en el tratamiento del tema de los derechos humanos. Nos indignamos al escuchar a Trump hablar de derechos humanos para los cubanos, cuando a partir del triunfo de enero de 1959 la Revolución garantizó el derecho al trabajo y a igual remuneración de mujeres y hombres, a la seguridad social, a la salud y la educación universales y gratuitas, a una vida digna y a la tranquilidad ciudadana.  ¿Acaso Trump pretende impedir, con la restricción de las visitas de sus conciudadanos a Cuba, que ellos puedan comprobar el disfrute aquí de esos derechos que en su propio país son irrespetados?
Tenemos una historia de intransigencia revolucionaria, de resistencia y rebeldía,  guiada por las enseñanzas de José Martí, quien conoció al monstruo porque vivió en sus entrañas y ante las pretensiones del gigante ratificó que su honda era la de David, esa que hemos esgrimido durante décadas y contra la cual han fracasado las aspiraciones de retornarnos al pasado neocolonial.
Nuestra rica tradición de lucha nos aporta motivaciones que inspiran   a defender las conquistas alcanzadas y seguir adelante. Lo hemos demostrado con nuestra indeclinable posición de principios ante la agresividad de sucesivas administraciones estadounidenses.
Cada colectivo laboral será un bastión contra las pretensiones   imperiales. Una vez más el gobierno de los Estados Unidos se equivoca con Cuba y sus trabajadores, los que no renunciaremos a nuestra independencia ni a nuestra sólida unidad.
Jamás sacrificaremos nuestro derecho a construir una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.
 Secretariado Nacional de la CTC

sábado, 17 de junio de 2017

Show anexionista en Miami

Por Juan Fernández López
Un discurso anticomunista que recordó los peores libretos de la guerra fría, con manipulaciones históricas de todo tipo y mentiras mal fabricadas, propias para un auditorio de viejos provocadores, terroristas, mercenarios y políticos ultraderechistas del actual gobierno, se encargó de presentar ante el mundo la desatinada decisión del mal asesorado Donald Trump de dar marcha atrás al proceso de normalización de relaciones con Cuba y retomar la fórmula de la coerción, el bloqueo, la presión política y el chantaje para en “corto tiempo” tratar de derrocar a la Revolución.
No hubo tapujos y después de encender los ánimos del auditorio, el representante anticubano Mario Díaz Balart; le sucedieron las promesas de Marco Rubio de destrozar la revolución en seis meses o seis años (un comentarista miamense apuntó que seis décadas con estos métodos fueron insuficientes); una consigna degradante del vicepresidente Mike Pence, lo ratificó en su ultraconservadora postura y como un acérrimo anticubano; una intervención del gobernador floridano que pasó inadvertida y no traducida por las televisoras, y el momento por todos esperados en la sala: las ofensas, calificativos agresivos e irrespetuosos, que no tienen parangón entre mandatarios que le precedieron en las últimas décadas.
En las propias calles de Miami la gente calificó el espectáculo como “politiquería barata de tercer nivel”. El show no podía ser de otro modo en el teatro de la Brigada mercenaria que fue derrotada en menos de 72 horas en Playa Girón; donde los gritos de la anexión y la resignación fueron evidentes cuando corearon en inglés una y otra vez USA, USA, USA… para apoyar las promesas de castigo y de pronto regreso al capitalismo en Cuba por un coro de esbirros de la tiranía, terroristas de todas las décadas ávidos de sangre, contrarrevolucionarios, flotipandilleros y los legisladores anticubanos que se vendieron como protagonistas.
Desconociendo la historia de Cuba, Trump en tono amenazante y hegemónico trató de poner condiciones a la continuidad de las relaciones bilaterales, ofendió al pueblo cubano, al sistema político que libremente ha escogido y a sus líderes históricos. Acudió al viejo libreto de los derechos humanos como pretexto para exigir concesiones a la Isla, fórmula fracasada por injerencista e irrespetuosa a lo largo de los últimos 60 años.
El viceasesor de seguridad nacional de la administración de Barack Obama, Ben Rhodes, calificó que con la actuación de Trump “han devuelto las relaciones entre EE.UU. y Cuba a la prisión del pasado (…), ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de los estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político de EE.UU.”.
Rhodes argumentó que la decisión de Trump de restringir algunos viajes de estadounidenses a la Isla y las transacciones del Ejército cubano equivale a regresar a “una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente (…) El anuncio de Trump es la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba”, afirmó el exfuncionario.
Pese a los rumores y filtraciones de las últimas jornadas sobre la decisión de cambiar la política, el show de este viernes genera una mezcla de decepción, denuncia e indignación de Miami a Washington; en el viejo continente; en América Latina, en todos los puntos cardinales, y en Cuba el pueblo alza su voz, como lo ha hecho siempre para rechazar el agravio y patentizar su respaldo a la Revolución, a sus dirigentes, a la soberanía, la independencia y a las conquistas sagradas del socialismo, contra las que se han estrellado las bravuconerías de quienes han apostado a la intimidación y las amenazas.
Los líderes de la Revolución han reiterado a lo largo de la historia la disposición a sostener con el gobierno de los EE.UU. un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia y la autodeterminación de nuestro pueblo, y sin renunciar a uno solo de nuestros principios. Así se empezó a construir el puente que súbitamente, Trump se propone destruir.
La Pupila Insomne

martes, 30 de mayo de 2017

El anexionismo no volverá jamás a Cuba

2017-05-29 07:32:19 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López
José Martí alertó acerca de los propósitos anexionistas de los Estados Unidos hacia Cuba
Fue José Martí quien alertó acerca de los propósitos anexionistas de la potencia estadounidense. Por ello, ferviente independentista, reiteró en innumerables ocasiones la necesidad de lograr la plena libertad de Cuba antes de que los Estados Unidos continuaran su extensión por América, tal y como ocurrió en 1898.
Y es que Martí no vio nunca como opción emancipadora la propuesta anexionista. La realidad impuesta por la intervención con la que los Estados Unidos frustran la independencia de Cuba y se adueñan de Puerto Rico, confirmará luego las previsiones martianas.
Sin embargo, la agresión anexionista estadounidense contra nuestro país, tiene una larga historia; pues mucho antes de que nacieran los padres fundadores de la nacionalidad cubana, antes de que nacieran los hombres que se alzaron con Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua; ya en el norteño país concebían apropiarse de la Isla vecina.
Durante el siglo XIX, las pretensiones de políticos y gobernantes norteamericanos con respecto a Cuba rondaron en torno a la teoría de la “fruta madura”. Según este postulado, al desgajarse de España, la Isla caería inexorablemente en las manos de Estados Unidos.
Tal como lo vislumbrara José Martí, con la “fruta madura” llegó la intervención norteamericana. Lo que ocurrió después, los cubanos lo conocemos bien: la Enmienda Platt; la corrupción y el entreguismo de los gobiernos de turno; las injerencias externas; la dictadura de Fulgencio Batista.
Fue entonces, con el pensamiento martiano asumido por el joven Fidel Castro, que comenzó a despertar una verdadera conciencia contra las garras anexionistas de Washington.
En la actualidad, el anexionismo es un fenómeno nada nuevo que ha de enfrentarse y vigilarse sigilosamente, porque implica un debate por la defensa de nuestra soberanía y nacionalidad.
Nadie puede ser ingenuo. La realidad demuestra que Estados Unidos le ha hecho la guerra a Cuba durante más de medio siglo. Por ello, la historia y la cultura de la nación son espada y escudo frente a los anhelos anexionistas de la superpotencia.
A Estados Unidos le ha dolido siempre que sus pretensiones anexionistas se han frustrado en esta pequeña Isla, donde se impuso la bandera de la estrella solitaria, símbolo de dignidad y autodeterminación.
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