Berta Soler junto al codirector de la publicación anticastrista “Diario de Cuba”, Antonio José Ponte
Por José Manzaneda*
Tomado de La pupila insomne
El 20 de mayo de 1902 se proclamaba oficialmente la independencia de Cuba
de la metrópoli española. Pero esta fecha, en la actualidad, no es
celebrada en la Isla. El motivo es que dicho acto de independencia
apenas fue un formalismo: Cuba pasó de ser una colonia de España a ser
una neocolonia de EEUU (1).
EEUU
había intervenido en la guerra que libraban los independentistas
cubanos contra España, hasta la derrota militar de ésta. En París
negoció directamente con el Gobierno español los términos de la
“independencia” de Cuba, excluyendo a los propios independentistas
cubanos.
Washington
impuso entonces a estos últimos, como condición para la retirada de sus
tropas de la Isla, la introducción de la llamada “enmienda Platt” en la
primera Constitución de Cuba. Esta enmienda daba a EEUU el derecho a
intervenir en la Isla cuando lo entendiera conveniente, y le permitió
instalar –por ejemplo- la base naval de Guantánamo.