Guayacán es el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.
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jueves, 23 de enero de 2020

Falleció Asela de los Santos, destacada revolucionaria y pedagoga cubana (+Video)

Asela fue designada en 1970, Directora General de Formación de Personal Docente del Ministerio de Educación. Foto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.


Asela de los Santos Tamayo, destacada revolucionaria y pedagoga cubana, falleció en horas de la madrugada de este jueves 23 de enero, a la edad de 90 años.
Nació el 10 de septiembre de 1929 en la ciudad de Santiago de Cuba. Desde muy joven se incorporó a las luchas estudiantiles en la Universidad de Oriente, donde se graduó como Doctora en Pedagogía. Allí conoció a la compañera Vilma Espín, con quien mantuvo desde entonces una entrañable amistad.
Al producirse el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 fue detenida, con otras compañeras, al ser sorprendidas distribuyendo proclamas revolucionarias.
Colaboró en la búsqueda de formas para ayudar a los sobrevivientes del ataque al Cuartel Moncada. Junto a Frank País y bajo sus órdenes formó parte del núcleo inicial del Movimiento 26 de Julio. Participó en el levantamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba.
Durante el período insurreccional cumplió diferentes misiones, entre las que se destacan el traslado de los compañeros que formaron parte del primer refuerzo hacia la Sierra Maestra y, en unión de otras combatientes clandestinas, la introducción para la lucha de armas provenientes de los Estados Unidos.
En agosto de 1958 se incorporó al Ejército Rebelde en el Segundo Frente Oriental “Frank País”, cuyo Jefe, el entonces Comandante Raúl Castro Ruz, la designó al frente del Departamento de Educación; allí participó en la creación de más de 400 escuelas para niños y la formación de grupos de alfabetización a combatientes.
Al triunfar la Revolución fue meritoria su labor junto a Vilma en la creación de la Federación de Mujeres Cubanas e integró su Secretariado Nacional. Posteriormente, en 1966, pasó a trabajar en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias como jefa de la Dirección de Enseñanza y Escuelas Militares Camilo Cienfuegos. En el año 1970 fue ascendida a Capitán.
En ese propio año es designada directora general de Formación de Personal Docente del Ministerio de Educación, organismo en el que transitó por diferentes responsabilidades hasta ser promovida a ministra.
Asela fue además fundadora del Partido Comunista de Cuba y miembro de su Comité Central durante tres mandatos.
Junto a Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, fundó el Comité Nacional de dicha organización, donde ocupó la responsabilidad de Secretaria General. También integró la dirección nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
En el trascurso de su fecunda vida recibió numerosas condecoraciones, entre las que sobresalen el Título de “Heroína del Trabajo de la República de Cuba”; la Orden Playa Girón; las medallas de “Combatiente de la lucha clandestina” y de “La guerra de liberación”; las órdenes “Ana Betancourt” y “Mariana Grajales” y la de Primer Grado “Frank País”; así como la Distinción por la Cultura Cubana; la Medalla 25 años por la Educación y las conmemorativas 20, 30, 40, 50 y 60 de las FAR, entre otras.
Los ideales y el amor la unieron durante toda una vida al Héroe de la República de Cuba, José Ramón Fernández.
En cumplimiento de su voluntad, su cadáver será cremado y las cenizas expuestas el próximo sábado 25 de enero, a partir de las 9 de la mañana, en el Panteón de los Veteranos de la Necrópolis de Colón, donde permanecerán hasta su posterior traslado al Mausoleo del Segundo Frente Oriental “Frank País”, en la provincia de Santiago de Cuba.

En video, Asela de los Santos en la Mesa Redonda

Asela de los Santos es uno de los nombres de mujer de la historia del último medio siglo de la Revolución. Por esa razón, la Mesa Redonda dedicó una de sus ediciones En persona a esta  destacada pedagoga cubana.

viernes, 3 de mayo de 2019

Reinauguran en La Habana instalaciones de educación y salud dañadas por el tornado

Reinauguran en la Habana instalaciones sociales dañadas por el tornado

Cuando apenas han transcurrido tres meses del paso del tornado por La Habana, instalaciones educacionales y de la Salud Pública dañadas severamente por el fenómeno meteorológico fueron reinauguradas este viernes.

El doctor Roberto Morales Ojeda, integrante del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Vicepresidente del Consejo de Estado, junto a Luis Antonio Torres Iríbar, Primer Secretario del Comité Provincial del PCC en la capital; Ena Elsa Velázquez Cobiella, Ministra de Educación; y Reinaldo García Zapata, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, fueron testigos de la reapertura del Instituto Politécnico de Economía Andrés Luján Vázquez, en el municipio capitalino de San Miguel del Padrón.

Reinauguran en la Habana instalaciones sociales dañadas por el tornado

Dicha instalación se encuentra entre los 78 centros educacionales que en La Habana recibieron daños, por lo que será sometida a una reparación capital. En el acto de reinauguración siete empresas constructoras recibieron el reconocimiento por su aporte a la recuperación del centro en la etapa de reconstrucción.

En la jornada también se procedió a la reinauguración del cuerpo de guardia del Policlínico Luis Pasteur, en el municipio 10 de Octubre, al que también asistió el doctor José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública. Aquí también se reconoció al Grupo Palco, que asumió la reparación constructiva del Policlínico, una de las 19 instalaciones afectadas por el tornado.

Reinauguran en la Habana instalaciones sociales dañadas por el tornado

La ocasión fue propicia para la entrega de la condición de Proeza Laboral a una representación de los trabajadores. Roberto Morales Ojeda, junto a las principales autoridades del Partido y del Gobierno en la capital, y la titular de Educación Ena Elsa Velázquez Cobiella, recorrieron en la propia localidad 10 de Octubre la Escuela Primaria Alfredo Miguel Aguayo, donde pudieron apreciar las labores constructivas que se ejecutan en el lugar para su posterior reinauguración.

La Habana se encuentra en un 90 por ciento de la etapa de reconstrucción tras el paso del tornado del pasado 27 de enero.

miércoles, 10 de abril de 2019

Disturbios en la residencia universitaria Salvador Allende: “Esto nunca había pasado”

Las autoridades cubanas se vieron obligadas a actuar para mantener el orden. Foto: Junio Bokaka/Facebook
Los únicos uniformes a los que están acostumbrados los vecinos de calle 3 en Altahabana son las batas de los estudiantes de medicina y el rojo y blanco de la primaria.
Cada día cientos de niños y jóvenes suben o bajan de la Avenida Boyeros por la esquina de la Fábrica de Cigarros. La escuela primaria República Popular de Angola está a menos de 200 metros y la entrada principal de la residencia estudiantil Salvador Allende da también a la calle 3.
La presencia este lunes de un amplio despliegue policial tomó a los vecinos por sorpresa.
“Esto aquí nunca había pasado”, refiere Ana, quien lleva más de 30 años viviendo frente por frente a los edificios de la beca estudiantil.
Un grupo de becarios de la República del Congo, quienes cursan estudios en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, iniciaron la semana pasada una protesta para exigir el pago del estipendio por parte de las autoridades de su país.
El Ministerio de Educación Superior congolés está atrasado 27 meses en el pago del estipendio, según alega la página de Facebook “Je Ne Rentre Pas Sans Mon Diplome” (No me voy sin mi diploma)”, fundada por algunos estudiantes en diciembre del año pasado para exigir una respuesta.
Recientemente tuvieron una reunión con el cuerpo diplomático de su país, pero rechazaron la oferta de recibir el pago de solo seis meses.
“Después de una propuesta indecente y burlona por parte del estado congoleño de pagar 6 meses en lugar de los 27 meses impagados, la huelga continúa”, escribió en las redes sociales, Junior Bokaka, uno de los estudiantes congoleños.“Los 27 meses o regresamos al Congo”.
Pero lo que habían sido manifestaciones pacíficas durante los días anteriores cambiaron de tono el pasado lunes.
“Los incidentes adquirieron formas violentas, lo que requirió la intervención de las fuerzas del orden público, que han estado protegiendo las residencias estudiantiles donde los becarios se encuentran”, refiere una nota del Ministerio de Salud Pública sobre lo acontecido.
Fuentes cercanas y testigos de los hechos refieren que algunos estudiantes lanzaron piedras, dañaron inmobiliario de la residencia y agredieron a los oficiales de la PNR. Los violentos también presionaron a sus compañeros que no querían formar parte de las protestas y evitaron que pudieran asistir a clases. 
“Por ahí (la residencia estudiantil Salvador Allende) han pasado estudiantes de Brasil, de Centroamérica, África y hasta de Medio Oriente, pero nunca pasó algo como esto”, insiste Ana, la vecina. “Nosotros veíamos lo que sucedía, pero no entendíamos”.
Aunque los estudiantes insisten en que sus reclamos no tienen que ver con Cuba, algunas de sus publicaciones en redes sociales hacen referencia a problemas con las condiciones de la beca, en especial la alimentación.
En la residencia Salvador Allende están alojados en estos momentos estudiantes de diferentes regiones de África, no solo el Congo. También hay de Sudáfrica, Angola y Chad.
Según datos del Minsap, la instalación fue fundada en 1984 y cuenta con dos edificos con capacidad de 384 estudiantes. Cada edificio tiene 4 plantas, cada planta 8 área de 2 cuartos con 12 capacidades cada uno.
Un joven angolano, que prefirió el anonimato, dijo a Cubadebate que las condiciones varían entre los distintos países, de acuerdo al apoyo que reciben de su país.
La escuela garantiza lo básico, alojamiento y alimentación, refirió, aunque siempre hay quien viene acostumbrado a otro tipo de comida y no se adapta. “Pero lo más importante es estudiar y obtener el título”.
Armel Mbollo, graduado de Medicina en Cuba en los años 90 del siglo pasado, se dirigió a los estudiantes congoleños en Facebook:
“Terminé mis estudios en pleno periodos especial. Comíamos arroz y sopa de arroz. El desayuno era un pequeño trozo de pan con agua dulce (…). Es cierto que estábamos mejor preparados que ustedes porque crecimos allí. Pero nunca se podía pensar hacer este triste espectáculo. Hay que respetar las leyes y la cultura del país que le da la bienvenida”.
“Ellos tienen derecho a exigir su estipendio pero lo están haciendo del modo incorrecto”, dijo vía electrónica a Cubadebate Mbollo, quien llegó a Cuba con cerca de 12 de años como parte de un programa para formar cuadros profesionales desde la secundaria hasta la universidad.
Miles de estudiantes africanos se graduaron en la mayor de las Antillas como parte de esa modalidad.
“Nosotros somos de la vieja generación,  muchos inclusos ya somos funcionarios en el Congo”, refirió.
Mbollo considera que el gobierno de su país envío a cientos de estudiantes a formarse en Cuba en un buen momento económico, pero la reducción en los precios internacionales del petróleo ha impactado en en las finanzas del país.
Además, los jóvenes de ahora no recibieron suficiente información sobre las condiciones de sus estudios en Cuba.
El consejo que les da a sus compatriotas es que “no exageren, que se pongan a estudiar primero”.
“La vida en Cuba no es un pastel, pero es una buena experiencia como persona y como en la vida”, dijo.
Las autoridades cubanas reiteraron su “compromiso solidario en la formación de profesionales y técnicos de todos aquellos países que lo requieran, especialmente del continente africano”.
En Cuba estudiantes cientos de estudiantes africanos. Foto: Yaimí Ravelo/Granma
Pero señalaron que “tales indisciplinas no serán permitidas y se adoptarán las medidas pertinentes en correspondencia con la legislación vigente en nuestro país”.
Según pudo comprobar Cubadebate, la residencia estudiantil funcionaba con normalidad en la mañana de este martes, aunque se mantenía la presencia de las fuerza del orden para garantizar la seguridad.
Cubadebate

domingo, 23 de septiembre de 2018

Sucesos en Politécnico de La Lisa: Asalto a la paz de una escuela

Sabrina y Thalía aseguran que les duele mucho lo sucedido en su escuela, pues en ella todos se sienten bien y en armonía, una tranquilidad que JR encontró durante su visita al centro. Foto: Roberto Súarez/ JR.
Parecía que iba a transcurrir como un día habitual el pasado lunes 17 de septiembre en el Instituto Politécnico Olo Pantoja, del municipio de La Lisa, en la capital del país, cuando unos gritos se interpusieron en las explicaciones de la clase de Historia y en otras de la institución docente.
“Empezamos a sentir gritos de los estudiantes y algunos pasaban corriendo”, recuerda Sabrina Quintana Acosta, estudiante de segundo año de la especialidad de Construcción civil. Al salir del aula casi no podían dar crédito a lo que estaba ocurriendo.
“Vimos como uno de los agresores hirió en la mano a uno de nuestros compañeros. Enseguida me acerqué a él, para ayudarlo”, repasa con la voz aún entrecortada y nerviosa Thalía de la Caridad Silva Fernández, compañera de grupo de Sabrina.
Con apenas 15 y 16 años, respectivamente, ambas muchachas cuando hablan de lo ocurrido aquel día, señalan que les duele mucho, porque en su escuela nunca habían sucedido incidentes de semejante naturaleza. Según explican, el ambiente es todo lo contrario, pues se sienten muy bien, en armonía.
—¿Y no tuvieron miedo?
—Bueno, un poco, pero más bien fue la sorpresa. Todo ocurrió tan rápido que no tuvimos mucho tiempo para pensar, asegura Sabrina. Mientras Thalía añade: “Yo no. De inmediato fui a auxiliar a mi amigo herido. Él es un muchacho bueno, que no se mete con nadie. Me dio mucha lástima verlo así. Y si había que defenderlo lo hubiera hecho; pero nos llamaron rápidamente para el comedor y allá nos fuimos todos, para estar bien seguros junto con los maestros”.
Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.
—¿Qué dijeron sus padres?
—Ellos estuvieron aquí en una reunión, y no se puede culpar a la escuela. Esto nunca había ocurrido ni nada parecido, destaca Sabrina.
Thalía refiere que su mamá estaba al principio muy preocupada, “incluso me comentó que me iba a cambiar de centro, y le dije que no, pues no había que tomar decisiones apresuradas. Ya está más tranquila”.
Todavía con nerviosismo, Georgina Llorente Barbastro recorre con estos reporteros el sitio por donde irrumpieron el lunes último personas ajenas al sistema nacional de educación y causaron lesiones leves con tratamiento médico a nueve estudiantes.
“Estaba abriéndoles el aula a los muchachos cuando ellos entraron y, de pronto, se formó tremenda algarabía. Cuando ven a alguien desconocido ustedes saben cómo se ponen los alumnos. De pronto siento a los estudiantes alterados saliendo del aula y veo a aquellos tipos con cuchillos en las manos.
“Yo también me alteré y traté de sacar a los muchachos para protegerlos; les indiqué que corrieran, pues vi que era algo peligroso, fuera de lo común”, cuenta esta mujer, quien custodia la escuela. “Ellos no entraron por la puerta principal, sino por la cerca del fondo. Cuando los vi, ya estaban dentro de la escuela, pero jamás pensé que podrían cometer esa locura”.
Como explicó la nota oficial de la Dirección Provincial de Educación de La Habana, se trata de un hecho inusual y lamentable. Por suerte, como señala el texto, las acciones investigativas permitieron en corto tiempo dar captura a los autores, quienes confesaron haber participado en la agresión y se encuentran bajo un proceso investigativo aún sin concluir.
Las autoridades de Educación resaltaron en su comunicado que hechos inaceptables y repudiables como estos, ajenos a nuestro sistema de enseñanza no quedarán impunes, y sus autores enfrentarán el rigor de nuestras leyes, conforme al Código Penal.
Ese es el mismo sentimiento que comparte por estos días la población ante lo ocurrido. Lo hacen también en las redes sociales y los espacios de opinión de nuestros medios de prensa. Un lector nombrado Alexis Bandrich Vega apuntó que se debía aplicar la ley con todo el rigor posible: “Asisten muchas agravantes, la primera el peligro para la vida de nuestros adolescentes. Es un hecho muy inusual, pero a nadie se le debe ocurrir repetirlo… Las sanciones deben ser informadas para que contribuyan a la prevención”, subrayó.
Otro cibernauta, bajo el nombre de Daisy Rivero León, dijo que «hay que actuar fuerte. Nuestros centros educacionales tienen que respetarse y los alumnos tienen que sentirse con tranquilidad. La educación es una de las mayores obras de la Revolución». Por su parte, Bárbara pedía: “Que se tomen las medidas necesarias y pertinentes para la seguridad del politécnico y que los autores del hecho paguen por sus malas acciones”, remarcó

Aquí estoy con mis alumnos, dando clases

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.
Con más de 40 años de trabajo en Educación, la maestra Juana Castillo Torres no había vivido nada igual. Hace un año que trabaja en el Olo Pantoja; anteriormente ejerció en Santiago de Cuba. “Tengo la costumbre de estar siempre con mis alumnos, pues soy profesora guía de un grupo.
“Cuando ocurrieron estos sucesos mis muchachos estaban en la clase de Educación Física. Me percaté de que había un hombre agrediéndolos y traté de entrarlos al aula. Uno de los asaltantes se acercó a nosotros, me tiró al suelo y me dijo con guapería: “¡Esto no es con las mujeres, es con los hombres!”. Rápidamente me incorporé para tratar de proteger a mis alumnos. Estaba desesperada. No tenía nada con qué defenderlos, porque nosotros somos maestros de tiza y borrador, nunca se ha visto un arma en una escuela cubana.
“Él había herido con una chaveta a uno de mis alumnos en un muslo. La policía vino enseguida. Por suerte se pudo controlar rápidamente la situación. No me separé del estudiante, le dieron cinco puntos, se recupera y está bien anímicamente. He hablado con su mamá y me dice que se incorporará a clases en cuanto pueda, pues la herida es en un lugar un poco incómodo para venir hasta aquí.
“Declaré en la PNR, ayudé en todo cuanto pude en la investigación y estoy dispuesta a prestar todas las declaraciones que sean necesarias. No se pueden permitir estas cosas. Aquí vivimos en paz y nuestra educación es sagrada. Fue una experiencia pésima, que nunca olvidaré; pero aquí estoy, como siempre, con mis alumnos, dando clases”, subrayó.
Arianni Lays Welman, subdirectora docente del politécnico, destacó que luego de los hechos organizaron a los estudiantes. “A los heridos los mandamos con urgencia para el hospital, para que los curaran y vieran la complejidad de las lesiones. También les pedimos a los muchachos que llamaran a sus padres, para que vinieran a apoyarnos ante la compleja situación.
“Aunque todos estábamos en shock, nos mantuvimos a la viva, con nerviosismo y un poco de miedo, pero logramos salir de aquello. Lo vivido fue muy desagradable, y más cuando uno de los individuos regresó al comedor donde protegíamos a los estudiantes. En ese momento sacamos a los alumnos por la puerta contraria”, manifiesta.

Recuerdos de un director

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico. Foto: Roberto Suárez.
Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico —el cual tiene una matrícula de 728 estudiantes y un claustro de 44 profesores—, también narra lo ocurrido. “Había terminado el primer turno de clases cuando estos sujetos entraron con armas blancas a una de las aulas y empezaron a cortar a los muchachos. Se formó un gran desorden. Los estudiantes salieron asustados, los profesores comenzaron a combatir con fuerza a los agresores, quienes se vieron obligados a salir huyendo, pero ya habían dejado varios heridos.
“La policía llegó de inmediato. Cuando los asaltantes regresaron al centro ya estábamos en el comedor. Uno de ellos se acercó corriendo a este lugar y ahí mismo fue apresado. Según nos informó la policía, a las 12:15 del mediodía ya estaban todos detenidos”.
El Director destacó que las autoridades municipales y provinciales del Partido, el Gobierno y Educación llegaron pronto a la escuela, así como los compañeros de Menores. Además, enfatizó que a los heridos se les socorrió y les avisaron a los padres para que se incorporaran con sus hijos a los centros de salud.
—¿Había algún vínculo de los asaltantes con la escuela? ¿Se conoce el motivo?
—Ellos no buscaban a una persona específica, agredían al que se les ponía delante. Lo hacían al azar, incluso los lesionados son de distintas especialidades. Entraron por el fondo, donde la cerca perimetral está deteriorada. Hubo profesores y alumnos fuertes que combatieron bastante, les lanzaron sillas a los asaltantes.
“Los agresores son jóvenes de entre 19 y 24 años de edad, y los alumnos de este centro tienen entre 15 y 17 años. Esta experiencia ha sido muy fuerte… Hay que ver este incidente desde todas las aristas, desde el impacto en los docentes hasta en la familia. En la escuela se hizo una reunión, pues los familiares solicitaban que se les aclararan muchas cosas, y en ese encuentro participó Ena Elsa Velázquez Cobiella, nuestra ministra de Educación.
El estado de opinión era muy negativo. Con el tema de la seguridad se indicó que se le pusiera mayor atención a las guardias docente y estudiantil, porque aunque tenemos custodios en las dos entradas, esta escuela es muy grande. Después del suceso, el politécnico se mantuvo funcionando de manera normal, con una buena asistencia”, resaltó.

Rigor legal contra los agresores

Juana Castillo Torres, una de las profesoras. Foto: Roberto Suárez.
Cuando llamaron a su casa y les dijeron que su hermano había sido herido en la escuela y estaba en el policlínico docente Cristóbal Labra, quedaron asombrados porque “él es un joven muy tranquilo”, afirma la hermana de uno de los lesionados.
Toda la familia, en particular su mamá, está muy impactada “Yo fui para el policlínico, continúa la hija. Mi hermano estaba sentado junto a otro niño, también herido, y un enfermero los estaba atendiendo. Como tenía una herida en la frente y otra en el cuello lo remitieron al maxilofacial. Requería de puntos, pero no se los dieron en ese momento porque había que hacer una radiografía y lo llevaron para el hospital pediátrico Juan Manuel Márquez.
“La situación para mi hermano era más compleja, porque tiene una operación de cadera reciente y algunas de las heridas fueron justamente donde están los dos tornillos que tiene colocados en el muslo. También tenía otra herida en el codo”.
La joven recuerda que, cuando estaban en el policlínico llevaron allí a uno de los agresores. “Parece que en el forcejeo él también estaba herido en una rodilla; pero a pesar de estar esposado, daba patadas, escupió a una enfermera, aquello no tenía fin”, añadió.
“El lunes, después de lo sucedido, nos llamó el director de la escuela, y el martes vinieron muchos de sus amiguitos. Tengo que destacar la actitud de la profesora Camila, que lo recogió del suelo, lo llevó para el policlínico, lo acompañó y protegió todo el tiempo. Fue muy valiente. Ella nos llama para saber cómo sigue. Ha sido muy atenta.
“Yo asistí el miércoles a la reunión de padres de la escuela. Allí hice varias preguntas respecto a la organización interna del centro. En este encuentro se aseguró a los padres que podían estar tranquilos, que no volvería a suceder, que habían tomado medidas importantes para la seguridad del politécnico. Esperamos que así sea.
Su hermano, “el Iyabó”, como le dicen los muchachos de la escuela, dijo a Juventud Rebelde que se siente bien, con deseos de continuar con sus estudios y vida habitual aunque, como es lógico, el impacto de la agresión lo ha marcado profundamente. “Quiero mandarle un saludo a mis amigos de la escuela y transmitirles las gracias por venir a visitarme. También mis saludos a los otros muchachos que fueron agredidos y mis deseos de que se recuperen pronto”, comentó.
Hechos como los ocurridos en este centro, que han merecido el repudio de todo nuestro pueblo, no quedarán impunes. Aunque es un acontecimiento inusual en las escuelas cubanas, deja lecciones de alerta, y ratifica la necesidad de continuar formando valores imprescindibles en la sociedad que construimos.
Los agresores confesos continúan detenidos para posteriormente ser juzgados por los tribunales competentes. La investigación aún no ha cerrado. Mientras tanto, allí, en la Lisa, el politécnico Olo Pantoja desarrolla normalmente sus clases y desde cada aula sigue preparando a futuros técnicos y obreros calificados.

Confesiones de un “policía” en serie

“Estaba dentro de la oficina junto a otros compañeros preparándome para irme al trabajo, pues soy jefe de brigada de la cooperativa Dos Ríos, aledaña al centro escolar. Entonces sentimos una gritería en la escuela. Nos asomamos a la puerta de la oficina y vimos a los muchachos corriendo. Pensábamos que estaban jugando y seguimos en lo nuestro. Poco después la efervescencia aumentó y salimos a ver qué sucedía.
“Los muchachos seguían corriendo y algunas niñas estaban llorando. Desde lejos vi a la maestra Juana y le grité: “¡Juana, qué pasa!” Ella me respondió que había un hombre con un cuchillo allí. Entonces salí corriendo, tratando de averiguar dónde estaba el agresor. Los muchachos me dijeron que camino a la puerta, y salí disparado hacia ese lugar. Pero al llegar no era cierto, había ido hacia otro punto, el puesto de mando. Imagínese la intranquilidad de los alumnos.
“Cuando llegué vi al sujeto —quien vestía un pulóver azul— con una chaveta en la mano izquierda. Entonces le dije: ¿Qué cosa estás haciendo? y comenzó a “boconearme”, a decirme que no lo tocara… Cuando los dos comenzamos a caminar hacia la puerta de salida, no le vi sangre ni nada, pensé que solo estaba asustando a los muchachos, formando alboroto. Pero lo mío era sacarlo de la escuela, para que no siguiera allí. Logré que saliera y cuando regresé fue que me enteré de lo que ya había pasado.
“Pensé que todo terminaría ahí, pero casi al instante sentí a la gente gritar: “¡Viraron, viraron!”, y volví a correr junto a un policía que ya había llegado a la escuela.
“Tenía tremendo dolor, porque ya sabía lo que habían hecho en la escuela. Le dije al policía: “¡Ahora sí que no se me va!”. Corrimos y el agresor nos vio. Brincó la cerca, pero cayó en el área de nuestra cooperativa. Se equivocó de lugar, pues aquí estaban mis compañeros. Cuando iba llegando vi que tiró la chaveta y pude advertirle a la policía para que la encontraran.
“Él quiso confundir a la policía diciendo que no tenía que ver nada con el hecho, que venía pasando en ese momento por allí. Le dije que no fuera sinvergüenza, que yo era quien lo había sacado de la escuela con la chaveta en la mano.
“Realmente fue muy triste, triste… Fue algo bien deplorable, para mí son unos sujetos inescrupulosos. Sé que la ley revolucionaria es lo más justa posible, pero pedimos de verdad que sean severos con ellos, no puede ser que personas así con esa conducta antisocial entren a nuestras escuelas y ocasionen daños.
“Los padres saben que sus hijos están en las escuelas seguros y esto no puede cambiar. No podemos permitir que un grupo de personas creen estas situaciones. He desmentido, hasta donde he podido, todas las bolas que hay en la calle. Me duele que haya sucedido esto”.
(Tomado de Juventud Rebelde)

domingo, 26 de agosto de 2018

Un millón 745 mil estudiantes comenzarán curso escolar en Cuba

Con la matrícula estimada de más de un millón 745 mil alumnos se planea el inicio del curso escolar 2018-2019 el próximo 3 de septiembre, afirmó Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra del sector. En conferencia de prensa, la titular comentó que de ellos 67 mil tendrán régimen interno y 755 mil seminterno, en correspondencia con las características de las diferentes provincias del país.
Afirmó que gracias al esfuerzo del Ministerio, el Estado y los gobiernos locales, unas 10 mil 717 instituciones estarán listas para recibir a los estudiantes, quienes contarán con la cobertura docente de más de 156 mil profesores.
Para ello se ha llevado a cabo un amplio proceso inversionista que asegure las condiciones físicas y los recursos indispensables en los centros educacionales, sentenció.
Algunas de las novedades anunciadas para el presente curso son la inauguración de la Escuela Pedagógica Rafael Ferro Macías, en el municipio Sandino de la occidental provincia de Pinar del Río, con la cual sumarán 27 los centros de este tipo.
También se iniciará la formación de profesores de Educación Artística para los graduados de noveno grado, en las especialidades de maestro de Educación Musical, de Educación Plástica para primaria, Profesor de Educación Musical y Danzaria, y de Educación Visual Teatral, para Secundaria Básica.
Velázquez Cobiella precisó que se comenzará con una matrícula de 885 alumnos, los cuales son de todas las provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud.
Explicó que se continuará trabajando en el III Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, fundamentalmente en la validación de futuros planes y programas de estudio, y en la implementación de nuevas formas de trabajo.
Recordó que hasta el 20 de agosto, las acciones de recuperación tras los daños causados por el paso del huracán Irma el pasado año han permitido que estén listas dos mil 234 de las dos mil 264 escuelas afectadas, por lo que solo faltan por terminar obras en 30 instalaciones de Artemisa, La Habana, Matanzas, Villa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey y Holguín.
Eugenio González Pérez, director nacional de la Educación Técnica y Profesional, informó de la apertura de dos especialidades: el Técnico Medio en Derecho y el Técnico Medio en Logística.
De acuerdo con el funcionario, la primera abrirá en cuatro provincias: La Habana, Villa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba; mientras que la segunda solo lo hará en la capital cubana y en Santiago; posteriormente se extenderá a otros territorios.
Señaló de igual forma que este año será la primera graduación de Técnicos Medio en Lenguas Extranjeras, lo cual fue fruto de una demanda de traductores e intérpretes por parte de la Cancillería de la Isla.





domingo, 5 de febrero de 2017

Fidel otra vez en esta ciudad

Por: Katiuska Blanco

4 febrero 2017


Fidel inauguró complejo docente Vilma Espín Guillois. 9 de abril de 2013. Foto Estudios Revolución.
Fidel inauguró complejo docente Vilma Espín Guillois, 9 de abril de 2013. Foto: Estudios Revolución.
En esta Habana, casi insólitamente invernal, de vientos arremolinados y nubosos, doy las gracias por estar frente a una multitud de maestros, porque el magisterio y la medicina son los quehaceres más hermosos y nobles de la Tierra.Martí dijo que los niños son la esperanza del mundo y habló de los maestros ambulantes, esos que van y vienen de todas partes para enseñar, para iluminar, para abrir los caminos. 
Fidel fue un maestro. Para mí, sus Reflexiones fueron siempre cartas que nos dirigía a cada uno de los seres humanos de este mundo. Para hablarles hoy, leí una vez más, la que terminó de escribir el 12 de agosto del año pasado, a las 10 y 34 minutos de la noche. Un hombre con su sabiduría anticipaba que el tiempo iba acabándosele y a pesar de esa certeza, dedicaba parte de ese bien que se le agotaba, que se le escurría inexorablemente, para compartirnos sus experiencias. Pienso, por eso mismo, que condensó su vivir en esos párrafos, donde no falta un fino hilo de ironía para ponernos en guardia en tiempos agrestes.
Fidel nos dice en esa carta a qué le da valor en la vida. Nos cuenta: “A los seis años, una maestra llena de ambiciones, que daba clases en la escuelita pública de Birán, convenció a la familia de que yo debía viajar a Santiago de Cuba para acompañar a mi hermana mayor que ingresaría en una escuela de monjas con buen prestigio. Incluirme a mí fue una habilidad de la propia maestra de la escuelita de Birán. Ella, espléndidamente tratada en la casa de Birán, donde se alimentaba en la misma mesa de la familia, la había convencido de la necesidad de mi presencia. En definitiva tenía mejor salud que mi hermano Ramón –quien falleció en meses recientes-, y durante mucho tiempo fue compañero de escuela. No quiero ser extenso, solo que fueron muy duros los años de aquella etapa de hambre para la mayoría de la población. “Me enviaron, después de tres años, al Colegio La Salle de Santiago de Cuba, donde me matricularon en primer grado. Pasaron casi tres años sin que me llevaran jamás a un cine.
“Así comenzó mi vida. A lo mejor escribo, si tengo tiempo, sobre eso. Excúsenme que no lo haya hecho hasta ahora, solo que tengo ideas de lo que se puede y debe enseñar a un niño. Considero que la falta de educación es el mayor daño que se le puede hacer.”
Luego Fidel, de súbito, señala: “La especie humana se enfrenta hoy al mayor riesgo de la historia…” Sin duda, consideraba la educación como antídoto esencial contra la tragedia o el desastre humano, pero ¿qué educación?
Tengo que confesar que me impresionan las palabras de Fidel, él, un eterno inconforme. Todo cuanto hizo le parecía poco y lamentaba la falta de tiempo para darnos más… Si yo hubiera tenido la oportunidad de conversar con él por esa fecha, habría podido asegurarle que ese libro ya él lo había escrito, tal vez estaba, es verdad, disperso en sus propios días y vivencias, en sus expresadas remembranzas, en discursos, comparecencias e intercambios; pero escrito estaba, fue todo lo que nos dijo durante años, fue todo lo que hizo en su vida consciente desde que era muy joven. 
Tengo que decir, que lo vivido en la niñez, lo sufrido lo marcó indeleblemente junto a los que nada poseían y en favor de una educación nueva cuyos componentes esenciales fueran el amor, el afán de despertar el ansia de conocimiento de manera integrada acerca de cuanto nos rodea; la enseñanza para vivir plenamente en el disfrute de la naturaleza y la cultura, del pensar por sí propio; la noción de la fuerza moral, la importancia de forjar el carácter, la espiritualidad, el desprendimiento, la bondad y la capacidad de sacrificio; las martianas ideas del bien y la virtud, todo ello eran las claves de lo que él consideraba imprescindible en la formación de los seres humanos para la felicidad, la plenitud, la libertad y la dignidad, en equilibrio, a su vez, con toda la humanidad y los universos posibles.
Fidel sentía que eran la bendición de los niños, las personas que prestaban atención a sus inquietudes, curiosidades, preocupaciones, deseos de saber. Agradeció infinitamente a todos los adultos que dedicaron tiempo de sus vidas a conversar con él en su niñez y adolescencia. Pensaba que esa debía ser la actitud de todos los profesores y como persona consecuente, él mismo practicaba esa conducta. Una vez le vi explicar en detalle a un niño, la vida cotidiana de nuestros aborígenes y por una maravillosa ruta, pasar poco a poco, de esas historias desconocidas y deslumbrantes a las preguntas y probables respuestas trascendentes sobre la creación del universo, los enigmas de la luz, el espacio y el tiempo, sobre los confines del cielo y de los sentimientos… yo lo escuchaba en silencio y recordaba aquella Última Página de José Martí, en cada número de la revista “La Edad de Oro”.
Esa Reflexión o carta de Fidel del verano anterior, cuando nos decía en la primera línea: “Mañana cumpliré 90 años” se iniciaba hablándonos del remoto y modesto lugar de nuestra geografía donde nació y desde el mismo comienzo plantea su inconformidad con el estado de cosas existente en aquella época de sus primeros asombros… apunta que era un lugar perdido que nunca apareció en un mapa para luego afirmar que “dado su buen comportamiento era conocido por amigos cercanos –se refiere a los administradores de los centrales azucareros de propiedad norteamericana- y luego continúa: “y por una plaza de representantes políticos e inspectores que se veían en torno a cualquier actividad comercial o productiva propias de los países neocolonizados del mundo”. Así, sin teorizaciones ni pedanterías, nos lleva de lo cotidiano a lo político, de lo aparentemente trivial a lo definitivo, de lo común a lo trascendente. Es el camino que debe seguir un maestro.
Luego nos habla de Los Pinares de Mayarí. A mí me conmueve recordar una conversación que sostuvimos sobre aquellos parajes. En 2012, todavía Fidel se emocionaba al pensar que había visto allí, árboles de los que estaba poblada Cuba cuando arribó Colón por primera vez a este Archipiélago. Había que reforestar el país y una vez y otra, los suelos y el alma de la nación, de sus gentes. 
En su Reflexión nos habla de los pinos de gran tamaño y calidad que se extraían de allí en decenas de camiones y apunta que no habla de minerales –también abundantes en el lugar- “que se han convertido en símbolos de los valores económicos que la sociedad humana, en su etapa actual de desarrollo, requiere…” Hay una mirada ahí que privilegia el verdor, la frescura y la vida del bosque, pudiéramos decir también: que ansía la vida natural. De esas fragancias debe rebosar el espíritu de un maestro, de esa sensibilidad que no deseche la modernidad o las tecnologías, pero sí prepondere el valor de la naturaleza en tiempos en que la humanidad vive la depredación del medio y donde una especie está en peligro: la especie humana y hay que salvarla. En ese mismo 2012, reunido con intelectuales y artistas llegados a la Feria Internacional del Libro, desde diversas esquinas del orbe, afirmó que nuestro deber es luchar hasta el último aliento.
Por la educación vivió y luchó Fidel. Se habla siempre de la Campaña de Alfabetización, claro, es la hazaña suprema, pero fue precedida de esfuerzos que comenzaron mucho antes. No olvido el círculo de estudio que en torno a una biografía de Marx, se desarrollaba en Guanabo, cuando después del golpe de Batista en 1952, aún Fidel permanecía semiclandestino, o la Academia Abel Santamaría en la prisión, o las clases en las casas-campamento en México, o aquellas que Che daba a sus compañeros combatientes rebeldes para que aprendieran a leer y a escribir, o el sueño educativo organizado que se desarrolló en el Frente de Raúl en las serranías del norte oriental para enseñar a los pobladores que no sabían o los contingentes de maestros voluntarios y las diez mil aulas creadas en 1960, o la fundación de la Imprenta nacional, la escritura y publicación de libros de texto que abordaran la historia de Cuba y de Nuestra América sin falacias ni distorsiones neocolonizadoras.
Todo lo animaba el principio de que la educación era piedra, base fundamental para una vida nueva. Fue la sensibilidad por los que no habían podido aprender, lo que señaló la necesidad de cambiar el destino de Cuba. Así lo revela Fidel en una carta escrita en 1954, al referirse a la visita que hizo a Birán unas semanas antes del ataque al Cuartel Moncada. De sus prolongadas estancias en la capital, volvió allí probablemente en abril de 1953. Recordando ese viaje escribió después como quien desahoga un sentimiento triste con el deseo de aliviar, soñar y hacer algo porque la tragedia se desvaneciera para siempre:
“Todo ha seguido igual desde hace más de veinte años. Mi escuelita un poco más vieja, mis pasos un poco más pesados, las caras de los niños quizás un poco más asombradas y ¡nada más!
“Es probable que haya venido ocurriendo así desde que nació la República y continúe invariablemente igual sin que nadie ponga seriamente sus manos sobre tal estado de cosas. De ese modo nos hacemos la ilusión de que poseemos una noción de justicia. Todo lo que se hiciera relativo a la técnica y organización de la enseñanza no valdría de nada si no se altera de manera profunda el “status quo” económico de la nación, es decir, de la masa del pueblo, que es donde está la única raíz de la tragedia. Más que ninguna teoría me ha convencido de esto, a través de los años, la palpitante realidad vivida. Aun cuando hubiese un genio enseñando en cada escuela, con material de sobra y lugar adecuado, y a los niños se les diese la comida y la ropa en la escuela, más tarde o más temprano, en una etapa o en otra de su desarrollo mental, el hijo del campesino humilde se frustraría hundiéndose en las limitaciones económicas de la familia. Más todavía, admito que el joven llegue con la ayuda del Estado a obtener una verdadera capacitación técnica, pues también se hundiría con su título como en una barca de papel en las míseras estrecheces de nuestro actual “status quo” económico y social.”
Ese día, mientras escribía, Fidel seguramente pensaba en Paco, en Carlos y Flores Falcón, Dalia López, Benito Rizo, Genaro Gómez y tantos otros amigos de la infancia. También en Ubaldo que tenía tan buena memoria y era una lástima su desconocimiento, en los tíos Enrique y Alejandro, en las niñas del lugar, crecidas solo para el oficio de esposas y lavanderas. Sus razonamientos deslindaban lo que se daba por generosidad y lo que debía recibirse por justicia. En septiembre de 2003, en el centenario de su mamá Lina, Fidel agradeció a sus padres la oportunidad que tuvo de estudiar, cuando muchos de aquel paisaje entrañable no habían podido por no contar con recursos, era una circunstancia de sus amigos de la infancia que le pesaba en el alma y movió sus energías por transformar Cuba, Latinoamérica y el mundo porque no era posible la educación para todos sin la justicia para todos.
La Revolución Cubana es el libro de Fidel sobre la educación, ella recuenta lo hecho y lo expresado y hay que defenderla y estudiarla para que continúe viva en su plenitud y especialmente en su obra educativa que es como su corazón; la Revolución se hizo para la justicia y para la educación, que es lo mismo que decir para la vida. 
Con la Educación, la Revolución es verdadera y sin ella no puede existir o perdurar. La Educación enraíza la idea de la Patria y con Martí pensamos que Patria es Humanidad.
Cumpleaños 90 de Fidel Castro en el Teatro Karl Marx, de La Habana, el 13 de agosto de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Cumpleaños 90 de Fidel Castro en el Teatro Karl Marx, de La Habana, el 13 de agosto de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Cumpleaños 90 de Fidel Castro en el Teatro Karl Marx, de La Habana, el 13 de agosto de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Cumpleaños 90 de Fidel Castro en el Teatro Karl Marx, de La Habana, el 13 de agosto de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Fidel castro celebra su 70.º cumpleaños el 13 de agosto de 1996, La Habana, Cuba. Foto: Ismael Francisco/ PL.
Fidel castro celebra su cumpleaños 70, el 13 de agosto de 1996, La Habana, Cuba. Foto: Ismael Francisco/ PL.
Fidel junto a pioneros cubanos, siempre fue un hombre que le gustaba estar cerca de la juventud. Foto: Archivo.
Fidel junto a pioneros cubanos, siempre fue un hombre que le gustaba estar cerca de la juventud. Foto: Archivo.
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