Mientras que el país
adopta medidas encaminadas a beneficiar a la población, las fuerzas del
Ministerio del Interior (MININT) continúan su enfrentamiento a personas
inescrupulosas que intentan acaparar y revender productos.
En el vedado habanero,
en el Consejo Popular Rampa, en el municipio Plaza de la Revolución llegaron
fuerzas conjuntas del MININT, su
objetivo no fue casual, vinieron realizar un registro domiciliario.
¨¨Debido a las quejas
que han venido formulando la población
en la Unidad Municipal de la PNR
donde alegan que en esta vivienda se estaban comercializando productos
de primera necesidad. ¨¨ dijo la teniente Marialys Rosquete Prieto, segunda
jefa de investigaciones de la PNR en el municipio Plaza de la Revolución.
En esta vivienda
se poseía licencia para arrendar y un negocio de alquiler de prendas de vestir,
sin embrago en el interior del inmueble se encontró mercancías en grandes
cantidades.
¨¨Como resultado
del proceso penal hasta el momento no han podido presentar ninguna
documentación que puedan justificar la licitud de los productos ocupados. Se
pudo comprobar que el ciudadano encartado a pesar de comercializar estos
productos se dedicaba en las redes sociales a promocionar la venta de los mismos,
se ponía de acuerdo con las personas interesadas para la compra de estos. ¨¨manifestó
la teniente Arle Gavilán Portilla, instructora penal del Órgano de Investigación
Criminal.
Una de las
pruebas para demostrar su actividad ilícita, resulto la ocupación de una
libreta con anotaciones de las ventas. También al revisarse su celular con su
consentimiento evidencio que se comunicaba con sus clientes a través de su cuenta
personal en wapsa y por anuncio en los sitios Revolico.com y por la libre.
En una de las
comunicaciones con una interesada, quedó demostrado que el mismo comercializaba
la pasta dental a 5 CUC, y las otras a precios más elevados. También el
presunto autor vendía los paquetes de 10 culeros a 20 cuc. Una persona
asombrada por el precio le respondió Los veo demasiadamente abusivos.
Ingenuamente al cierre de su conversación les dio las gracias, pero el riposto
Los vendo al precio que considere justo, si alguien lo quiere lo debe pagar, o
si no utilizar otra alternativa.
Aún queda por
ampliar la investigación, lo que, si no cabe dudas, es que el presunto autor
del delito lo pensara mejor antes de lucrar con el bien ajeno.




















