Guayacán es el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.
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sábado, 28 de julio de 2018

Los que se cambiaron de chaqueta en Miami.

Por Arthur González.
Ser opositor al socialismo cubano es un negocio jugoso en Miami, algo que ha transformado en millonarios a no pocos.
Recientemente un artículo publicado en el libelo Nuevo Herald, expone a uno de esos personajillos que se cambiaron de casaca, para hacer de su “oposición” a la Revolución cubana un jugoso medio de vida, su nombre: Juan Antonio Blanco Gil, quien desde hace unos años funge como director de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, en Miami.
Hijo de Elena Gil, miembro del Partido Socialista Popular antes de 1959, trabajadora de la Cuban Telephon Company, y estrecha colaboradora de Fidel Castro, Juan Antonio Blanco anunció recientemente su campaña para denunciar y deportar a antiguos “represores” de la Cuba socialista, quienes posteriormente decidieron emigrar a los Estados Unidos.
Según el artículo, ese académico devenido en connotado contrarrevolucionario, cuando residía en La Habana perteneció a las Brigadas de Respuesta Rápida y antes de convertirse en “defensor” de los derechos humanos, tuvo una larga carrera dentro del gobierno socialista, primero como diplomático y después como funcionario del Departamento América, del Comité Central del Partido Comunista, dirigido por Manuel Piñero.
Al dejar ese cargo, y en su carrera hacia el dinero fácil, creó la Fundación Félix Varela, para promover una “sociedad civil” en Cuba, de acuerdo a los parámetros yanquis.
El pasado junio 2018, Blanco denunció a dos ex policías fidelistas, que ahora viven en Estados Unidos, con el objetivo de que esos supuestos “represores” fueran deportados hacia Cuba, por las autoridades migratorias.
Juan Antonio también se acogió a la Ley de Ajuste Cubano en 1997, convirtiéndose en “defensor de los derechos humanos y director de Cooperación Internacional de la organización Human Rights Internet”, lo que le permite contar con un jugoso salario.
Posteriormente, logró la plaza de subdirector visitante del Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI) de la Universidad Internacional de la Florida y más tarde fue nombrado director ejecutivo del Centro de Iniciativas para América Latina y el Caribe en el Miami Dade College.
En el 2016 la Fundación Nacional Cubano Americana, lo contrató para el cargo de director ejecutivo de la Fundación de Derechos Humanos de Cuba, con el fin de “apoyar y empoderar” a la llamada sociedad civil cubana, para alcanzar la soñada transición hacia el capitalismo.
Desde ese cargo propició que 15 jóvenes cubanos fueran como becarios a estudiar en el Miami Dade College”, mediante un programa diseñado para formar futuros “líderes” comunitarios en Cuba.
Entre esos becarios estaban la hija y el hijo de Berta Soler, la sobrina de Guillermo Fariñas, la sobrina de Ángel Moya, esposo de Berta, Danilo Maldonado, alias El Sexto, y otros parientes de esos asalariados de los norteamericanos. Algunos se acogieron a la Ley de Ajuste y no retornaron a la Isla, violando el compromiso asumido antes de viajar. Otros fueron expulsados por bajo índice académico y conductas impropias.
El programa fue un fracaso total y suspendido ante la pérdida de dinero mal empleado, pues por cada joven cobraron 16 mil dólares, negocio redondo para aquellos que se hacen millonarios a costa de la Revolución cubana.
Coautor del libro “El asesinato de la reputación”, Juan Antonio ha iniciado una lucha para denunciar lo que él denomina “represores del gobierno cubano” que ahora viven en el sur de la Florida, pero no menciona a los asesinos, torturadores, terroristas y ladrones cubanos, que sirvieron al régimen del dictador Fulgencio Batista y posteriormente a la CIA en su guerra sucia contra Cuba y otros países latinoamericanos, como fue la Operación Cóndor, con los cuales convive en ese mismo estado.
Queriéndose congraciar con la mafia terrorista anticubana, no se atreve a denunciar a los esbirros que sumieron en sangre y dolor a Cuba, contra los cuales luchó su madre hasta la muerte.
A Juan Antonio Blanco Gil, las cosas no parecen salirle como las ideó para ganar más dinero, pues su pasado comunista, pleno de vínculos con el gobierno de Castro, lo hacen calificar para lo que él mismo diseñó contra sus coterráneos, poniendo ahora al escrutinio público sus antecedentes.
Nada que Roma paga a los traidores, pero al final los repudia y como dijo José Martí:
“A la ignominia la traición es guía”

sábado, 9 de diciembre de 2017

Acusan a Cuba de fusilar, pero no dicen los crímenes que cometieron.

Por Arthur González.
En 1959 al triunfar la Revolución cubana, una de las primeras medidas adoptadas fue detener y someter a juicios a los asesinos, torturadores y colaboradores del régimen del dictador Fulgencio Batista; muchos de ellos fueron sancionados a pena de muerte por sus crímenes.
Los que ahora acusan a Cuba, no mencionan esos asesinatos, solo conforman operaciones mediáticas para tergiversar la verdad y ocultar que Estados Unidos recibió y otorgó la categoría de “refugiados políticos”, a una parte de aquellos asesinos.
De lo sucedido a los asaltantes al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba en 1953, ni una palabra, cuando allí el ejército batistiano asesinó, sin juicio alguno, a todos los detenidos.
Contra Batista nunca se llevó a cabo una denuncia por sus violaciones de los derechos humanos, ni fue sometido a sanciones económicas, porque fue un fiel peón de Washington y asesorado por oficiales del FBI que viajaron a La Habana para entrenar a quienes formaron parte del Buro de Represiones Anti Comunistas, BRAC, tenebrosa organización que detenía arbitrariamente y asesinaba a mansalva, por el solo hecho de ser sospechoso de comunista.
Los juicios celebrados en 1959 contra los asesinos y torturadores, fueron públicos, miles de personas asistieron, para declarar contra quienes cometieron todo tipo de crímenes.
Entre los asistentes a los juicios estaban periodistas extranjeros, que comprobaron la justeza de las sanciones. Entre ellos el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Jules Dubois; el editor del Washington Daliy News, John T. O´bourke y los diputados chilenos Alfredo Lorca y José Musalem.
Sin esclarecer los motivos que los impulsan o quienes les sufragan en estos momentos esa campaña contra la Revolución, organizaciones contrarrevolucionarias a las órdenes de Estados Unidos, entre ellas: Archivo Cuba, la Fundación de los Derechos Humanos y Cubalex, presentaron un documento sobre fusilamientos, supuestas desapariciones forzosas, asesinatos extrajudiciales, muertes de opositores e inducción al suicidio, algo que jamás el gobierno de Estados Unidos ha podido probar.
Las acusaciones parten de Miami, donde precisamente se refugiaron los asesinos más crueles de la tiranía batistiana, a pesar de ser reclamados por el gobierno revolucionarios. La respuesta del Departamento de Estados yanqui fue otórgales la residencia en ese país.
Al parecer María Werlau, directora ejecutiva de la organización Archivo Cuba, no sabe que Esteban Ventura, Jesús Blanco Hernández, Conrado Carratalá Ugalde, Luis Alberto del Rio Chaviano, Sotero Delgado Méndez, Orlando Piedra Negueruela, Mariano Faget Díaz, Rafael Gutiérrez Martínez, Pilar García, Irenaldo García Báez, Julio Laurent Rodríguez, Lutgardo Martín Pérez Molina y Rolando Masferrer Rojas, encontraron refugio seguro en territorio estadounidense, a pesar de tener sus manos llenas de sangre.
Tampoco conoce que por las calles de Miami camina libremente Posa Carriles, autor de la voladura de un avión civil cubano donde murieron 73 personas, padre de los actos terroristas contra 6 hoteles cubanos, donde falleció un turista y que fue participante del plan de asesinato de Fidel Castro, en ciudad de Panamá.
¿Por qué ella no reclama justicia para esas víctimas?
Entre los fusilados en Cuba estaba el ex comandante del ejército de Batista, Jesús Sosa Blanco, acusado de cometer 108 asesinatos, de ellos 53 en una tarde.
Otro de los fusilados fue el capitán Grao, quien en solo una mañana asesinó a 30 campesinos de un caserío en las faldas de la Sierra Maestra, para que no apoyaran al ejército rebelde.
Entre los testigos en aquellos juicios comparecieron sacerdotes que declararon sobre la crueldad de los acusados.
¿No saben los miembros de esas organizaciones contrarrevolucionarias, de los 214 asesinatos cometidos por los alzados en las montañas del Escambray, organizados y armados por la CIA?
Alfabetizadores, maestros, campesinos y sus familiares, obreros agrícolas y funcionarios, fueron torturados y asesinados por esos llamados “luchadores por la libertad”.
Entre los alfabetizadores están Pedro Blanco Gómez de 13 años; Manuel Ascunce de 16 años; Delfín Sen Cedré de 20 años y el maestro Conrado Benítez de 18 años.
Total de víctimas fatales, de ellos 63 campesinos y obreros agrícolas, 13 niños, 3 mujeres, 8 ancianos, 9 maestros voluntarios de la campaña de alfabetización, 10 funcionarios, 6 administradores de granjas agrícolas.
Muchos de los asesinos fueron juzgados y fusilados justamente.
Terroristas a las órdenes de la CIA, colocaron explosivos en los centros comerciales, cines y escuelas de la isla, donde murieron personas inocentes. Entre los autores está Carlos Alberto Montaner, hoy residente en Estados Unidos, a pesar de ser un prófugo de la justicia cubana.
Miembros de organizaciones terroristas como Alfa 66, Omega 7, y muchas más, transitan libremente por calles y ciudades de Estados Unidos, como lo hizo Orlando Bosch, quien contó con el apoyo de la representante al Congreso Ileana Ros-Lehtinen, al igual que Guillermo Novo Sampoll, implicado directamente en el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier, su secretaria y el chofer.
Antes de mentir contra Cuba, deberían responder ante la Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, por qué no demandan al FBI de no actuar contra los residentes en Miami, Ángel de Fana Serrano, participante del plan de asesinato a Fidel Castro, junto a Posada Carriles; Armando Valladares, terrorista que colocó bombas en centros comerciales de La Habana; Gaspar Jiménez, asesino del diplomático Dartagnan Díaz; Pedro Remón, asesino de los funcionarios cubanos Eulalio Negrín y Félix García; Ramón Saúl Sánchez, ex miembro de Omega 7 y cómplice de los asesinos Eduardo Arocena y Pedro Remón.
La guerra psicológica contra Cuba nunca ha fructificado, pues se desbarata con las propias informaciones desclasificadas de la CIA y del FBI.
Los que reciben altas sumas de dinero para tales campañas carecen de moral y elementos convincentes, viajan constantemente a Estados Unidos, son asiduos visitantes a residencias diplomáticas y abastecidos para sus acciones.
Mientras acusan a Cuba, callan sobre las desapariciones, secuestros y asesinatos de miles de mexicanos, hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, y no dijeron una sola palabra de la detención arbitraria y asesinato del joven argentino Santiago Maldonado.
Por la ausencia de moral y apego a la verdad, nunca han contado con apoyo del pueblo cubano, son repudiados permanentemente por una población que sabe lo que es padecer el terrorismo de estado, ese que durante medio siglo ejecuta Estados Unidos contra Cuba.
No por gusto expresó José Martí:
“Se aborrece a los viles y se ama con todas las entrañas, a los hombres pudorosos y bravos”

viernes, 14 de julio de 2017

Naufragio del Remolcador 13 de marzo: La verdadera historia de un accidente.




http://havanainside.files.wordpress.com/2013/01/cuba-leydeajuste.jpg
La verdad no puede cambiarse, ni manipularse. La historia tampoco puede trastrocarse. El propósito de este trabajo es presentar a la joven generación de cubanos los sucesos acaecidos en relación con el penoso acontecimiento del naufragio del remolcador “13 de Marzo”, hundido accidentalmente en la madrugada del 13 de julio de 1994, como resultado de una colisión contra otra embarcación perteneciente a la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte, mientras se encontraba en su persecución cerca de 7 millas al norte de la Bahía de la Habana.
Lo cierto de los hechos es que un grupo de delincuentes involucraron a numerosas personas, 72 en total, entre ellas a decenas de niños y mujeres en el secuestro de esta embarcación, la que se encontraba en el muelle, a sabiendas de que misma no estaba en condiciones para navegar largas travesías, además de presentar una vía de agua que auguraba su hundimiento. El secuestro de la nave se realizó de manera ilegal, inutilizando el sistema de comunicación de la misma con el fin de desoír los llamados de las autoridades cubanas exigiendo su retorno y la peligrosidad de la desafortunada incursión.
Algunas de las víctimas del accidente.
Los secuestradores pretendían llegar a los Estados Unidos en su obcecado empeño, aun conociendo el estado técnico de la nave raptada y el enorme riesgo en que ponían a las personas inocentes que sumaron a su alocada aventura.
Esta irresponsable conducta provocó la muerte de 41 personas, incluyendo a mujeres y niños, quienes perdieron la vida cuando la el remolcador se hundió. Fueron rescatados 31 supervivientes, 20 de ellos hombres, quienes fueron sometidos a un proceso investigativo para determinar la forma en que se produjo el secuestro de la embarcación y otras acciones ilegales cometidas, así como para determinar la responsabilidad legal de los involucrados. En el caso de los niños y mujeres, los mismos recibieron atención médica y fueron enviados a sus lugares de residencia.
La investigación determinó quiénes fueron responsables del delito cometido, siendo liberado el resto de las personas en el trascurso de los días siguientes.
Luego del penoso incidente, ha sido empeño de los enemigos de Cuba –a lo largo de décadas-, presentar a las autoridades cubanas como culpables de la muerte de innumerables víctimas, desvirtuando los sucesos y descontextualizándolos de manera engañosa y descarada. La verdad es que los propios trabajadores de los remolcadores, apenas conocieron el secuestro, se movilizaron a toda velocidad para impedir el hurto de la embarcación.  En realidad el accidente se produjo al chocar el 13 de Marzo con una de las embarcaciones que le impedían la huida, en medio de la oscuridad y en condiciones adversas de navegación. Las autoridades cubanas determinaron que no hubo la menor intencionalidad de hundir el barco.
Extracto de la Nota del MININT
La manipulación deliberada del trágico accidente por parte de los sostenedores de la más criminal guerra ideológica anticubana, sobre todo presionando a algunos de los sobrevivientes, es fabricar la versión de que el Remolcador 13 de Marzo fue embestido deliberadamente por otras dos embarcaciones -los también remolcadores Polargo2 y Polargo5-, a la par que fueron hostigados por mangueras de agua a presión, provocando su hundimiento.
 
Otra de las falsedades sostenidas es la negación de auxilio a las personas que se encontraban en el agua. Sin embargo, la verdad fue otra. Todos los miembros del personal de las embarcaciones presentes en el lugar realizaron esfuerzos heroicos para salvar las vidas de estas personas, aun cuando las condiciones de navegación y la fuerza del mar (Fuerza 3) hicieron dificultoso el rescate.
Una de las razones principales de este trabajo es presentar la verdad tal como fue, sin tapujo alguno, respetando la memoria histórica, la cual no permitiremos que nos tergiversen descaradamente. Los cubanos #TenemosMemoria y la verdad, por dolorosa que sea, nunca nos ha asustado.
Jamás podrá entenderse este penoso accidente sin ubicarlo en su correcto contexto histórico. Solo eso permitirá deducir y asumir las responsabilidades de cada quien en torno al mismo.
A Cuba le duelen estas víctimas pues eran parte de su propio pueblo. Fueron mujeres y niños inocentes, conducidos hacia la muerte por un grupo inescrupuloso de secuestradores violentos, e incitados por la política hostil de un gobierno creador de la Ley de Ajuste, la cual abrió las puertas para que se realizaran acciones de robo de embarcaciones y aeronaves, garantizando la impunidad de los secuestradores al arribar a territorio norteamericano. 
Estados Unidos manipuló el tema migratorio, usando al mismo como factor de desestabilización interna y promotor de la indisciplina social, a partir de la teoría de “la olla de presión”, con lo que se estimulaban las salidas ilegales, el secuestro y la frustración de los ciudadanos cubanos –quienes por diversas razones-, optaban por vías seguras para emigrar.
Junto a esta política agresiva, EE UU mantuvo total indiferencia ante las acciones terroristas realizadas contra Cuba en ese período por parte de organizaciones violentas radicadas en La Florida. Solo en contadas ocasiones se detuvieron a aquellos que venían a agredirnos, pero la justicia norteamericana los liberaba de inmediato y sin cargo alguno. 
No es el gobierno cubano quien acoge a los secuestradores de barcos y aviones, no es gobierno cubano quien manipula políticamente el tema migratorio. No es desde Cuba que salen aviones y comandos terroristas para atacar objetivos en EEUU.
Salvo los dos delincuentes que promovieron los penosos sucesos del secuestro del remolcador, Cuba mira con respeto y dolor a todos aquellos que –murieron o no-, llevan aún los lastres de aquel triste suceso.
La política USA y la incitación a las salidas ilegales violentas.
La historia de estos sucesos tiene lugar cuando la administración Clinton dedicó sus empeños a incentivar las salidas ilegales desde Cuba, alentando a sus ciudadanos por diversas vías, sobre todo usando a la falaz emisora Radio Martí y todo el tinglado de fonías anticubanas. A la par, la SINA incumplió –siguiendo las indicaciones del Departamento de Estado-, la concesión de visas para aquellas personas que apostaban por una manera legal para emigrar.
Esta política de incitación a la emigración ilegal provocó que en fecha cercana al incidente del Remolcador 13 de marzo, se produjera el ingreso a EE UU de alrededor de 5 000 personas que usaron el canal ilegal marítimo, en franca violación de los acuerdos migratorios establecidos con Cuba.
La siguiente tabla, sobre la base de informaciones del Servicio de Guardacostas norteamericano, establece cómo las autoridades de ese país, particularmente durante la administración del presidente Clinton, permitió la emigración ilegal, en comparación con momentos anteriores, caracterizada en su mayoría por robo violento de embarcaciones, asesinatos cometidos contra personal de seguridad y otras acciones ilegales:
1983/89
1990
1991
1992
1993
1994 hasta agosto 1
630
467
2,203
2,557
3,656
4,731
Casi un mes después de los hechos funestos del 13 de julio, se habían producido 5 435 ingresos de ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país. No obstante, la administración de Clinton mantuvo su política de permitir el flujo migratorio ilegal. Las declaraciones del entonces vocero del Departamento de Estado, David Johnson, emitidas ante estos hechos, mantiene el mismo patrón de política asociada a bendecir esta irracional conducta migratoria: “Cualquier persona que abandone Cuba puede adquirir la ciudadanía estadounidense con rapidez, ya sea por motivos políticos o económicos."
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Incitación a las salidas ilegales
Por su parte, las autoridades cubanas se mantuvieron en franco respeto a los acuerdos migratorios con su contraparte norteamericana, impidiendo en 1993 la salida ilegal de 11, 564 personas, mientras en 1994 (hasta agosto) impidió que 10,975 ciudadanos usaran esta vía ilegal.
Como puede apreciarse, desde inicios de 1994 esta situación se agravó peligrosamente, provocando que en los meses anteriores al evento del 13 de julio de 1994, la opción de salidas ilegales marcara la principal forma de emigrar hacia los EE UU.
A partir de esas acciones provocadoras y el rejuego de la administración Clinton con el tema migratorio, se agudizaron las acciones ilegítimas contra nuestro país. Agosto de 1994 se inició con actos de violencia que provocaron el asesinato de dos oficiales cubanos –el 4 y el 8 de agosto-, durante secuestros de embarcaciones en forma violenta, siendo aceptados en EE UU, con total impunidad, los perpetradores de estos actos criminales.
La consecuencia de estas acciones fue la legítima decisión cubana de dejar de proteger sus fronteras, lo que provocó un descontrolado flujo migratorio a partir de ese momento. Esa fue una consecuencia de la actitud irresponsable de la Casa Blanca. El 5 de agosto de 1994, Fidel declaró públicamente: "Si Estados Unidos no toma medidas rápidas y eficientes para que cese el estímulo a las salidas ilegales del país, entonces nosotros nos sentiremos en el deber de darles instrucciones a los guardafronteras de que no obstaculicen ninguna embarcación que quiera salir de Cuba.”
Acciones terroristas bendecidas por Washington.
Diversas acciones terroristas promovidas por grupos criminales de la mafia cubano americana desde territorio norteamericano, se sucedieron en estos días precedentes al evento del 13 de julio. Cuba denunció reiteradamente en diversos foros estas acciones y mediante notas diplomáticas enviadas al gobierno norteamericano.
Algunas de estas acciones hostiles y provocadoras fueron:
• 2 de septiembre de 1993: Detención del ciudadano mexicano Marcelo García Rubalcava, residente en California, EE UU, al tratar de introducir propaganda y material explosivo, por indicaciones de la organización terrorista Alpha 66. Sus objetivos eran la colocación de bombas en instalaciones turísticas y realizar un plan de atentado contra Fidel Castro.
El MINREX cubano entregó a la SINA su nota 275 sobre la actividad terrorista del mexicano Rubalcava, quien sería excarcelado en mayo de 1994 y entregado a autoridades mexicanas, a causa de su deteriorado estado de salud y mientras purgaba una condena de 10 años de privación de libertad.
● Luego de haber reclutado a dos ciudadanos de origen cubano para realizar acciones terroristas contra instalaciones turísticas –Olfiris Pérez Cabrera y Manuel Inda Ramos, quienes fueron neutralizados por la seguridad cubana-, la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) indicó a Percy Francisco Alvarado Godoy –agente de la seguridad cubana infiltrado en este grupo terrorista-, la colocación de bombas y otras acciones terroristas contra firmas extranjeras e instalaciones turísticas, así como la planeación de un posible atentado contra Fidel.
El agente Fraile de la seguridad cubana fue abastecido por Luis Posada Carriles y Gaspar Jiménez Escobedo con explosivo suficiente para provocar la voladura del cabaret Tropicana y otros objetivos turísticos en La Habana y Varadero.
● El 29 de noviembre de 1993 el MINREX de Cuba envió la nota 1194 a la SINA en relación con amenazas realizadas por el ya fallecido jefe de Alpha 66, Andrés Nazario Sargen, en la que amenazaba con secuestrar a extranjeros en Cuba.
● El 11 de marzo de 1994 se produjo un ataque por mar contra el hotel Guitart-Cayo Coco, perpetrado por una lancha con terroristas de Alpha 66.
Hay verdades que no pueden ser ocultadas y que apuntan a la directa responsabilidad del presidente Clinton y de su administración sobre los hechos que provocaron el accidente del Remolcador 13 de Marzo. 
El propio Fidel fue un cronista de la situación existente alrededor de los sucesos que provocaron el secuestro y el accidente posterior que provocaron la actividad violenta e irresponsable de los secuestradores, así como la responsabilidad política de la administración Clinton por desarrollar una política migratoria errada, la cual aún se mantiene a partir de la bochornosa Ley de Ajuste Cubano. Todavía esa política propicia la deserción de médicos y deportistas cubanos, permitiendo la creación de instituciones, mecanismos y legislaciones que la fomentan inescrupulosamente.
Varios de sus discursos e intervenciones sirven para lograr una visión íntegra del contexto histórico alrededor de este incidente:
Intervención de Fidel el 5 de agosto de 1994.
 
Intervención de Fidel el 11 de agosto de 1994.
 
Intervención de Fidel castro el 24 de agosto de 1994.
 
 Aún los inescrupulosos y jurados enemigos de la Revolución Cubana mantienen sus añejas e infundadas acusaciones contra nuestras autoridades, responsabilizándolas con la penosa muerte que nunca debió ocurrir. Son los propios responsables los que, paradójicamente, tratan de vendernos como culpables. Aún mantienen sus sucias campañas cargadas de hipócrita sensiblería y promueven condenas inmerecidas contra nosotros.
La inmensa mayoría de nuestro pueblo, la que no se encanta ni deslumbra con los cantos de sirena del capitalismo, se dedica este verano a disfrutar sanamente de su democracia verdadera, de su libertad conquistada con sacrificio y entrega. Ese pueblo ni odia ni guarda resquemores hacia el hermano que vive fuera de sus fronteras. Al contrario, le recibe y recibirá siempre como parte propia de él mismo.
Percy Francisco Alvarado Godoy

jueves, 18 de mayo de 2017

Lo que “El Mundo” no dice y todo el mundo aplaude

La joven Karla María Pérez en Costa Rica. (vía Jorge Ros) Karla María Pérez en Costa Rica.
Por Justo Cruz, La pupila insomne. Me acaban de dar la noticia que Karla Pérez González, la joven cubana que fue separada de la Universidad de Villa Clara “Marta Abreu”, llegó a Costa Rica para continuar con sus estudios de periodismo. Según la propia joven la oportunidad le llegó mediante una iniciativa de un periodista costarricense del periódico “El Mundo”.
La noticia me la dio un amigo tico que utilizando el lenguaje típico de su país exclamaba “me quedé batiado”, en cubano sería algo así como “me quedé bota’o”, y para explicarme el sentido de su frase me hizo llegar algunos datos sobre la juventud, la educación y la salud en Costa Rica que quisiera compartir con ustedes.
Los datos datan del 2015, pero mi amigo tico me asegura que la situación lejos de mejorar, ha empeorado.
Según datos estadísticos difundidos por el gobierno del país centroamericano las personas jóvenes cuya edad está comprendida entre 12 y 35 años representan el 42 % de la población total, de ellos el 56 % no estudian o no pueden estudiar. El 44,6% de los desempleados son jóvenes entre 12 y 25 años, lo que representa el doble de la tasa nacional. El 24% tiene la primaria y el 34% tiene la secundaria incompleta, apenas el 11% tiene formación universitaria. De una población total de aproximadamente cinco millones de habitantes alrededor de 1 750 000 ciudadanos tiene acceso limitado a servicios de salud.
En materia de educación y salud Costa Rica no se puede comparar con Cuba, me comentó el amigo tico.
Según explicaba la directora del periódico, cito: “No tenemos ningún vínculo con ninguna organización política, ni con ningún Gobierno o partido. Simplemente somos un medio de comunicación muy comprometido con la libertad de expresión y por eso le extendemos la mano a esa muchacha”.
Al parecer a este periódico le importa más la “libertad de expresión” que ellos predican, que el derecho al estudio, sino con toda seguridad ya le hubiesen “tendido la mano” a alguno que a otro estudiante de su propio país.
Esa es la razón por la cual el amigo tico no se podía explicar como era posible que para la gran mayoría de los jóvenes costarricense no exista la posibilidad de estudiar en la universidad y para una joven extranjera que casi nadie conocía hasta el momento de hacerse “famosa” sí.
La razón es muy simple, la joven es cubana y ya se sabe como reaccionan los medios mainstreams cuando de la pequeña isla del Caribe se trata. Si la joven fuera mexicana o costarricense nadie se hubiese enterado, de esto si podemos estar más que seguro, pero la joven es cubana y eso no se puede perdonar. Para eso están los cipayos latinoamericanos, listo para hacerle el juego a los mismos adefesios de siempre, esos que se han hecho el propósito de destruir la Revolución Bolivariana de Venezuela. La estrategia es siempre la misma.
Se hace más evidente si tenemos en cuenta que en Cuba en comparación con su país, todos los jóvenes sí tienen el derecho a estudiar en todas las escuelas y a todos los niveles, incluso aquellos que son conocidos por todos por no simpatizar con la Revolución Cubana. También estudiantes ticos han tenido y tienen la oportunidad de estudiar de gratis en Cuba, pero de eso no habla ni hablará el mundo, ni el “El Mundo” y valga la redundancia.
El periodista de “El Mundo” debe saber que cada cubano que haya estudiado en una universidad cubana ha vivido la experiencia de compartir un aula con un estudiante conocido por todos como “no revolucionario” o de una familia que no simpatizara con la Revolución o de contrarrevolucionarios. Incluso hijos de padres que cumplieron o cumplen años de prisión por haber cometido actos de terrorismo contra su propio pueblo, también han podido estudiar en nuestras universidades.
Para citar un ejemplo, en el verano del 2014 algunos medios revelaron que el hijo del matrimonio compuesto por Reinaldo Escobar y Yoani Sánchez, altamente conocidos como mercenarios a sueldo al servicio de una potencia extranjera, comenzaba sus estudio en una universidad cubana. A él no se le preguntó sobre su afiliación política, o si militaba o no en la FEU o la UJC, él, con toda seguridad fue tratado como un estudiante normal con todos sus deberes y derechos. El joven comenzó sus estudios en la universidad a pesar de que sus padres no escatiman esfuerzo para divulgar mentiras acerca del sistema de educación en Cuba, recorriendo medio mundo en viajes financiados por la Fundación Cubana Americana, la USAID y otras organizaciones a fines para desacreditar los logros de la Revolución. El hijo, como muchos otros, pudo o puede estudiar en Cuba a pesar de que sabemos que la manzana generalmente no suele caer lejos del árbol que la engendra, como sucedió en el caso que nos ocupa.
Cabe citar al cubano Javier Gómez cuando refiriéndose al caso de la estudiante que nos ocupa, preguntaba retóricamente:“¿Puede un contrarrevolucionario estudiar en una universidad cubana? Sí, por supuesto. Pero ¿puede un contrarrevolucionario, hombre o mujer, alumno o profesor, hacer trabajo político conocidamente contrarrevolucionario en la universidad? NO. La respuesta es muy sencilla: Estudiar sí, trabajo político contrarrevolucionario no”, por supuesto.
En Cuba a diferencia de Costa Rica todos los jóvenes tienen el derecho a su sistema de educación y de salud. Sí habría que explicarle al periodista tico que lo que en Cuba no se va a permitir es que las universidades cubanas se conviertan en plataforma para hacer contrarrevolución, mucho menos por aquellos que por dinero actúan al servicio de una potencia extranjera en detrimento de ese mismo sistema de educación del cual se aprovechan para superarse desde el punto de vista profesional e intelectual.
Creo que sería mucho pedirle a la mayoría del pueblo cubano, que además de tener que soportar terror, bloqueos inhumanos y políticas descabelladas, que también permitan que sus universidades se utilicen para atacar a la Revolución.
Afirmo y reafirmo esto porque aunque los autoproclamados paladines del periodismo en Cuba y aquellos que los secundan no escatimen esfuerzos para de forma solapada y mal intencionada aminorar los logros de la Revolución cubana, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la educación en Cuba es orgullo del pueblo cubano y es tan gratuita, que aquellos contrarrevolucionarios que se han enriquecido a costa del “arte” de desacreditarla, se pueden dar el lujo de estudiar en ella como también sus familiares sin que estén obligados a pagar por sus estudios. Es tan gratuita que como parte de los programas educativos cubanos jóvenes de Costa Rica tienen esa oportunidad.
Pero de eso con toda seguridad no hablará “El Mundo”.

jueves, 27 de abril de 2017

Denuncia Cuba en la ONU agresión radial y televisiva de EEUU

 Durante el 38 período de sesiones del Comité de Información de las Naciones Unidas, Cuba denunció este martes la permanente agresión radial y televisiva de la que es víctima por parte de Estados Unidos.
La embajadora de la isla Anayansi Rodríguez precisó que la postura hostil mantenida por varias administraciones norteamericanas contraviene los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas y disposiciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
De acuerdo con Rodríguez, como promedio, durante el 2016 se transmitieron contra la mayor de las Antillas mil 875 horas semanales, a través de 25 frecuencias desde el territorio estadounidense.
“Mediante transmisiones radiales y televisivas ilegales, se ha estado agrediendo de modo permanente desde el exterior el espacio radioeléctrico cubano, difundiendo programaciones especialmente diseñadas para incitar al derrocamiento del orden constitucional establecido por el pueblo cubano”, precisó la diplomática.
Cuba espera que se ponga fin a esas acciones y que se levante el bloqueo económico, comercial y financiero que ha causado serios daños al pueblo de la isla, con efectos nocivos en el área de la información y las comunicaciones, entre otras esferas de la sociedad, subrayó.
Asimismo consideró que las agresiones amenazan los esfuerzos de la región para establecerla como una zona de paz, declarada en enero de 2014 en La Habana, durante la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
En su discurso, la representante permanente ante la ONU reiteró el rechazo del país caribeño al uso de las tecnologías de la información y la comunicación para violar el Derecho Internacional.
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