Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba
Guayacánes el nombre común con el que se conoce a varias especies de árboles nativos de América, pertenecientes a los géneros Tabebuia, Caesalpinia, Guaiacum y Porlieria. Todas las especies de guayacán se caracterizan por poseer una madera muy dura. Es justamente por esa característica que reciben el nombre de guayacán, aun cuando no guarden relación de parentesco entre sí.
El Movimiento Sindical Cubano rindió tributo este lunes al Líder de los Trabajadores Azucarero Jesús Menéndez Larrondo, en el aniversario 70 de su asesinato con una peregrinación hasta donde reposan sus restos en el Panteón de los Veteranos en la necrópolis de Colón en la capital cubana.
El integrante del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y la Heroína de la República de Cuba General de Brigada de la (R) Delsa Esther Pueblas Viltres, Vicepresidenta de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana encabezaron la peregrinación.
Una ofrenda floral a nombre de los trabajadores cubanos fue depositada ante el sitio donde reposan los restos del líder sindical ultimado por la espalda el 22 de enero de 1948 en la terminal de ferrocarriles de Manzanillo por los disparos efectuado por el capitán de la Guardia Rural Joaquín Casillas Lumpuy.
Teresita de Jesús Menéndez Cervera, María Mestres Menéndez, y Dayana Terrero Mestres, hija, nieta y bisnieta respectivamente de Jesús Menéndez Larrondo, asistieron a la peregrinación.
Ismael Mendoza Rodríguez, secretario general del Sindicato Provincial Azucarero en la Habana en las palabras centrales destaco que el legado del líder azucarero está presente en cada obrero cubano que patentizan diariamente su fidelidad a la Patria y a la Revolución.
Jesús Menéndez Larrondo tuvo una destacada trayectoria de lucha a favor de los intereses de los trabajadores y una inclaudicable posición frente a los terratenientes y magnates industriales de la época.
Murió asesinado por los poderosos intereses a los que se enfrentó resueltamente. Gracias a él los trabajadores cubanos logaron conquistas como el Diferencial Azucarero, la Caja de Retiro Azucarero, el pago de horas extras, la higienización de los bateyes entre otras medidas de carácter social. (Fotos del autor)
Periodico Trabajadores
La Central de Trabajadores de Cuba, los Sindicatos y sus afiliados rendirán homenaje de recordación este 22 de enero en todo el país al líder azucarero Jesús Menéndez Larrondo en ocasión de conmemorarse el Aniversario 70 de su asesinato.
En La Habana habrá una peregrinación este lunes a las ocho antes meridiano hacia la tumba donde descansan los restos del General de la Cañas en la necrópolis de Colón, en la que se depositarán ofrendas florales como vigencia de su pensamiento unitario y antiimperialista.
El defensor de los derechos de los trabajadores, y en especial de los azucareros, también será recordado en su casa natal de Encrucijada, Villa Clara, provincia donde inició su vida laboral y como sindicalista en defensa de los obreros.
La actividad central por el Aniversario 70 del asesinato de Jesús Menéndez se realizo este domingo en Manzanillo, lugar donde fue asesinado por un esbirro a sueldo del imperialismo norteamericano.
En las provincias del país se ha venido desarrollando actos en homenaje al líder obrero cubano, fundador junto a Lázaro Peña González y otros compañeros de lucha, de la Central de Trabajadores de Cuba.
La jornada laboral de este domingo de los centros de trabajo fue dedicada a Menéndez, y en matutinos, vespertinos, reuniones y asambleas y plenos programados se dará a conocer una síntesis biográfica de quien ganó importantes batallas en el sector azucarero en pleno enfrentamiento al imperialismo norteamericano.
Igualmente, se depositarán ofrendas florales ante bustos, monumentos, y sitiales históricos erigidos a nombre del General de las Cañas
.
“Lo
que siempre me ha llegado en relación con papá es muy loable”, afirma
Teresita de Jesús Menéndez Cervera, hija menor del General de las Cañas.
Foto: Eddy Martin
Teresita de Jesús Menéndez Cervera solo tenía cuatro meses de nacida
cuando el inolvidable líder azucarero Jesús Menéndez Larrondo, fue
asesinado, el 22 de enero de 1948, en Manzanillo. Le antecedían sus
hermanos Carlos de Jesús, de 5 años; Nardo de Jesús, de cuatro, y Zoila
Adela de Jesús, de uno y medio.
Al preguntarle qué significó para ellos el asesinato de su padre y la muerte de la madre, meses después, explica:
“Como es natural, esos sucesos fueron muy dolorosos, porque mi mamá
se afectó de tal manera que un miembro de la familia tuvo que hacerle
frente a la situación. Al morir papá se hizo una colecta nacional muy
grande para nuestra educación y manutención, y nos construyeron una
casa, la cual en la actualidad es sede de un museo a él dedicado.
“Éramos muy pequeños, pero un hogar destruido siempre deja secuelas
en los niños. A mis hermanos, los más afectados, les duele recordar la
situación vivida entonces; no puedo ponerme en el lugar de ellos porque
era muy pequeña y solo he tenido referencias de sus compañeros. Lo que
siempre me ha llegado en relación con papá es muy loable. En especial
por parte de los azucareros, fundamentalmente de los cincuentenarios que
lo conocieron; lloraban de emoción ante su tumba. Todo eso es muy
significativo.
“El Partido Socialista Popular (PSP) nos puso un tutor que también
velara por nosotros. El primero fue Lázaro Peña, a quien sustituyó
Salvador García Agüero cuando el régimen impuesto por Fulgencio Batista,
con el golpe de Estado de 1952, impidió el regreso de aquel al país.
Más tarde fue Arnaldo Escalona, pero al recrudecerse la tiranía no podía
estar pendiente porque corría el riesgo de que lo apresaran cuando
fuera al banco a autorizar nuestras mensualidades, razón por la cual un
primo nuestro asumió la tutela.
“Lo que quiero dejar bien claro es que el PSP siempre estuvo
pendiente de nosotros. Además, mi familia paterna, con la cual
fundamentalmente nos criamos, era comunista, de manera que tuvimos una
formación bastante acorde con la que nuestros padres hubieran deseado”. ¿Qué historias le llegaron a usted alrededor del asesinato de su papá?
Desde que tengo uso de razón hemos participado en las peregrinaciones
al cementerio, y estado en contacto con compañeros allegados que nos
contaban acerca de sus relaciones con él. Yo soy la menos afectada,
porque no conocí a nuestros padres, pero no sucedía lo mismo con mi
hermano mayor, y el segundo, porque aunque eran pequeños tuvieron un
hogar, los conocieron, y no es lo mismo. En el artículo titulado La muerte de Jesús Menéndez: una
historia mal contada, publicado por la revista Espacio Laical (número 2
del 2016), por Newton Briones Montoto, este presenta la versión de que
quien mató a su papá lo hizo en defensa propia. ¿Qué opinión le merece a
usted lo planteado por él?
En cuanto a la versión ofrecida por Newton Briones Montoto, coincido
plenamente con la valoración hecha por la doctora Angelina Rojas
Blaquier, publicada en Trabajadores en las ediciones correspondientes a
los días 13 y 20 del pasado febrero. Existen
dos versiones: una real, la de que fue atacado por la espalda, tal como
arrojó la autopsia practicada por el doctor Genaro Ortiz; y la otra,
ofrecida por el Gobierno vendido a los intereses de Estados Unidos, en
la que se planteaba que él había disparado contra el capitán Joaquín
Casillas Lumpuy. Mi papá comenzó a correr peligro desde el momento en
que no aceptó el dinero que las grandes transnacionales del azúcar le
ofrecieron para que abandonara la causa. Por eso lo mataron.
Newton Briones escribió su artículo a partir de un informe del
ejército, que lógicamente contradice al del doctor Ortiz, al cual no
acude. De esa forma tergiversa lo ocurrido a una figura tan querida y
respetada de nuestra historia.
Evidentemente su enfoque se corresponde con el diversionismo
ideológico, y su trabajo se enmarca precisamente dentro de esta
corriente, cuyo objetivo es tergiversar la realidad para devaluar
imágenes, confundir al pueblo, y destruir los valores y símbolos de
nuestro sistema social.
Me referiré a algo que viene muy a colación con el problema creado por Newton Briones Montoto con su artículo:
Después del triunfo de la Revolución nos llegó una carta de un
desconocido. Se trataba de un trabajador azucarero, viejo militante del
PSP, nombrado Juan Abreu, quien nos decía que tenía enterrado el corazón
de nuestro padre y nos invitaba a ir a Manzanillo a conocer el lugar.
Ese año el sindicato azucarero conmemoró la muerte de papá en esa
ciudad, y participamos en la inauguración de un pequeño monumento
levantado en el cementerio, en el sitio donde estaban enterrados sus
restos.
Juan Abreu fue de los compañeros que entraron a la casa de socorros
de Manzanillo, donde habían emitido una autopsia falseada. Secuestraron
el cadáver y lo llevaron al local del Sindicato de la Fraternidad del
Puerto; allí, sobre una mesa, con la cabeza apoyada en una piedra, el
doctor Genaro Ortiz realizó la autopsia y lo prepararon para el
recorrido hacia La Habana. Obraron de ese modo porque sabían que en el
otro lugar harían cuanto fuera posible por proteger al asesino.
Abreu recogió las vísceras e inicialmente las enterró en un cantero
de la casa del sindicato; posteriormente compró un terrenito en el
cementerio y las sepultó a escondidas, debido al recrudecimiento de la
represión contra los sindicalistas y comunistas. ¿Qué representa para usted ser hija de Jesús Menéndez?
Un orgullo muy grande, un gran honor y un gran compromiso con la causa que mi padre abrazó, a la que dedicó su vida. Hijos de Jesús Menéndez. De izquierda a derecha: Nardo, Carlos con Teresita, y Zoila Adela.Independientemente de ser su hija, ¿qué significa Jesús Menéndez para usted?
Considero que fue muy honesto, sencillo, un comunista; que se superó y
llegó a tener una inteligencia muy valorada, a pesar de solo haber
cursado hasta el cuarto grado de escolaridad. Esto fue posible porque
contó con un partido que lo ayudó tanto a superarse como al buen
desenvolvimiento de su trabajo. En síntesis, creo que trascendió a su
tiempo, porque a casi 70 años de su asesinato todavía el pueblo lo
recuerda, lo admira y lo respeta. Para mí esa es la mayor prueba de que
fue un hombre muy grande y un líder muy querido. Inolvidable encuentro con el Che.
En los primeros meses de 1959, la Unidad Femenina Revolucionaria
efectuó una conferencia nacional a la cual asistió como invitado el
comandante Ernesto Guevara. Mi hermana y yo asistimos, y una dirigente
de esa organización en el barrio nos llevó a conocerlo. Cuando le fuimos
presentadas, nos puso los brazos sobre los hombros y nos dijo: “Ustedes
deben sentirse orgullosas, pero eso entraña también una gran
responsabilidad”. Con el tiempo interioricé esas palabras y me apropié
de estas.