Tomado de Cubadebate.
La detención en Venezuela de varios integrantes de las guerrillas colombianas, así como la entrega del periodista sueco colombiano Joaquín Pérez Becerra al gobierno de Juan Manuel Santos, han zambullido en la perplejidad a no pocos intelectuales y luchadores sociales de América Latina y Europa.Con fervor ideológico, los unos traen a cuento que Salvador Allende salvó la vida del grupo de guerrilleros argentinos que en 1972 huyó de una prisión refugiándose en Chile; que Cuba jamás entregó un revolucionario a sus verdugos, que en el drama se impuso la
razón de Estado, que la revolución bolivariana se encontraría en su Thermidor, etcétera.
