Helena González*
Aunque los gastos en el sector de la
salud en EE.UU. son elevados, solo una pequeña porción de la población,
aquella con recursos económicos, se beneficia de ello. El alto coste de
la atención médica y la poca intervención estatal en el servicio público
implican que ésta sea precaria, incluso inexistente para sectores
desprotegidos.
Hasta septiembre de 2014, el 13,4% de la población norteamericana
carecía de cobertura médica, lo que representa aproximadamente 42
millones de personas. Llama la atención, que el 7,6 % de esta cifra son
niños y el 15,9 negros. Pese a las controvertidas transformaciones al
sistema de salud, los programas impulsados por el gobierno solo cubren
al 34,3% de los estadounidenses, mientras el denominado Obamacare llega a
solo 7,3 millones de ciudadanos.*Periodista Cubana
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