Autor :
Publicado : 12/02/2014
El 23 de febrero de 2010 Orlando Zapata
Tamayo, recluso cubano, falleció tras un ayuno voluntario de 85 días.
Este suceso, junto al caso de Guillermo Fariñas, quien también se
postuló como un huelguista, -apoyado por la llamada disidencia u
oposición cubana-, sirvió de pretexto para la tergiversación de los
acontecimientos en nuestro país. Los medios occidentales pusieron en
primera plana este trágico suceso y como consecuencia se desató una de
las campañas mediáticas más agresivas que se haya orquestado contra
Cuba.
La noticia de la muerte de Orlando Zapata fue el
despegue de una nueva campaña internacional contra nuestro país. El
suceso tergiversado fue amplificado por las trasnacionales de la
información y ocupó los primeros planos de la actualidad mundial por
encima de acontecimientos internacionales de gran relevancia. Como
constantes, los medios tradicionales resaltaron acerca de este ciudadano
cubano su condición de prisionero de conciencia, además de atribuirle
la responsabilidad de su muerte a las autoridades cubanas y adjudicarle
motivaciones políticas a la huelga que sostuvo.
Se trataba de un preso común que inició su actividad
delictiva en 1988. Procesado por los delitos de «violación de domicilio»
(1993), «lesiones menos graves» (2000), «estafa» (2000), «lesiones y
tenencia de arma blanca» (2000),[1]
«alteración del orden» y «desórdenes públicos» (2002), entre otras
causas en nada vinculadas a la política, fue liberado bajo fianza el 9
de marzo de 2003 y volvió a delinquir el 20 del propio mes. Dados sus
antecedentes y condición penal, fue condenado esta vez a 3 años de
cárcel, pero la sentencia inicial se amplió de forma considerable en los
años siguientes por su conducta agresiva en prisión.
La cronología de esta campaña internacional contra Cuba muestra cómo los medios europeos y norteamericanos como El País, El Nuevo Herald, El Mundo
y otros, brindaron entre sus principales titulares el tema de Cuba y la
supuesta violación de los derechos humanos por parte de la Isla. Para
ello se nutrieron en algunas ocasiones de los artículos publicados en
los blogs contrarrevolucionarios.
El acoso mediático contra nuestro país en esta
ocasión tuvo ciertas particularidades. Las mentiras y el descrédito
hacia la Revolución cubana, fundamentadas en supuestas violaciones a los
derechos humanos, se trasmitieron desde los medios tradicionales de
comunicación, fundamentalmente occidentales, y desde los nuevos espacios
tecnológicos de la web 2.0 como los blogs y las redes sociales.
Por ejemplo en el artículo divulgado por el diario El País, con fecha del 26 de febrero de 2010 se publicó un artículo titulado «¿Quién mató a Orlando Zapata?».
El asedio contra Cuba en el período estudiado
representó a los intereses del gobierno de Estados Unidos en su intento
por destruir a la Revolución cubana. La administración norteamericana,
en su afán de inventar y legitimar una oposición en la Isla, utilizó
como alternativa a las atractivas nuevas tecnologías de la información y
la comunicación. La red de redes fue empleada en esta campaña contra
Cuba, como un instrumento más para tal fin y como una herramienta
propagandística contra nuestro país.
Fragmento tomado de la tesis de maestría de
igual nombre, presentada en el Instituto Superior de Relaciones
Internacionales Raúl Roa García.
[1] Por causarle heridas y fractura lineal de cráneo al ciudadano Leonardo Simón, con el empleo de un machete.
Tomado del Memorial de la Denuncia Cubacusa
Tomado del Memorial de la Denuncia Cubacusa

No hay comentarios:
Publicar un comentario