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Publicado : 12/02/2014
Desde el triunfo de la Revolución el 1ro de enero de
1959, las diferentes administraciones norteamericanas han buscado las
vías para derrocar el gobierno revolucionario, tanto es así q se han
llevado a cabo acciones de toda índole contra Cuba. Para tener una idea
clara de las acciones contra Cuba en esos primeros años, es bueno
recordar que solamente desde el 28 de septiembre de 1960 hasta el mes de
abril de 1961, según sus propios informes desclasificados, la CIA
intentó introducir ilegalmente en Cuba 75 toneladas de explosivos y
armamentos, mediante 30 misiones aéreas, más 46,5 toneladas en 33
misiones de infiltración marítima, para abastecer a grupos terroristas
urbanos y bandas de alzados en zonas montañosas, creadas, entrenadas y
financiadas por la propia Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Un documento ya desclasificado elaborado por el coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en el centro de operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, en la denominada como «Operación Cubana», señala sin el más mínimo pudor que:
Según este informe:
Ante esta realidad no había otra alternativa para el Gobierno cubano que organizar esas salidas ilegales y brindarles la mayor seguridad posible, evitando confundir una salida ilegal -principalmente de padres y familiares de niños de la Operación Peter Pan-, con una actividad generada por la CIA con fines terroristas.
Esta medida contrarrestaba las maniobras propagandísticas en contra de la Revolución y dejaba ver claramente que el responsable de esa situación era el propio gobierno de los Estados Unidos.
Frente a la decisión cubana, a la administración de Lyndon B. Johnson no le quedó otra alternativa que firmar con Cuba a través de la embajada de Suiza, un Memorando de Entendimiento el 6 de noviembre de 1965, en la cual se acordó abrir un puente aéreo por el Aeropuerto Internacional de Varadero para la salida de entre 3 mil y 4 mil cubanos al mes, en un vuelo proporcionado por el gobierno norteamericano.
El puente aéreo operó desde el 1ro. de diciembre de 1965 hasta el año 1973, sobre la base de dos vuelos diarios durante cinco días a la semana, y transportó un promedio de 4 mil personas mensuales. Además proporcionó un nuevo vínculo de transportación significativa, ya que desde la Crisis de Octubre, en 1962, la transportación aérea comercial directa entre Cuba y Estados Unidos fue suspendida.
Para el 1ro. de diciembre de 1968, por el puente aéreo habían emigrado 131 mil 372 cubanos hacia Estados Unidos y continuó hasta abril de 1973. Para ese entonces, habían entrado en Estados Unidos un total de 260 mil 737 cubanos.
Un documento ya desclasificado elaborado por el coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en el centro de operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, en la denominada como «Operación Cubana», señala sin el más mínimo pudor que:
[…] durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar. Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña.
Según este informe:
Estas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal. Algunas de las armas entregadas se utilizaron para pertrechar parcialmente a 400 guerrilleros [léase: bandidos] que operaron durante un tiempo considerable en el Escambray, (zona montañosa) de la provincia de Las Villas [conformada por las actuales Villa Clara, Sancti Spíritus y Cienfuegos]. La mayoría de los sabotajes perpetrados en La Habana y otros lugares se realizaron con materiales suministrados de esta manera […].
Ante esta realidad no había otra alternativa para el Gobierno cubano que organizar esas salidas ilegales y brindarles la mayor seguridad posible, evitando confundir una salida ilegal -principalmente de padres y familiares de niños de la Operación Peter Pan-, con una actividad generada por la CIA con fines terroristas.
Esta medida contrarrestaba las maniobras propagandísticas en contra de la Revolución y dejaba ver claramente que el responsable de esa situación era el propio gobierno de los Estados Unidos.
Frente a la decisión cubana, a la administración de Lyndon B. Johnson no le quedó otra alternativa que firmar con Cuba a través de la embajada de Suiza, un Memorando de Entendimiento el 6 de noviembre de 1965, en la cual se acordó abrir un puente aéreo por el Aeropuerto Internacional de Varadero para la salida de entre 3 mil y 4 mil cubanos al mes, en un vuelo proporcionado por el gobierno norteamericano.
El puente aéreo operó desde el 1ro. de diciembre de 1965 hasta el año 1973, sobre la base de dos vuelos diarios durante cinco días a la semana, y transportó un promedio de 4 mil personas mensuales. Además proporcionó un nuevo vínculo de transportación significativa, ya que desde la Crisis de Octubre, en 1962, la transportación aérea comercial directa entre Cuba y Estados Unidos fue suspendida.
Para el 1ro. de diciembre de 1968, por el puente aéreo habían emigrado 131 mil 372 cubanos hacia Estados Unidos y continuó hasta abril de 1973. Para ese entonces, habían entrado en Estados Unidos un total de 260 mil 737 cubanos.
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