2015-06-11 15:03:41 / web@radiorebelde.icrt.cu
El orden se exige, de ninguna manera se puede esperar a que brote como acto espontáneo. En tanto, la disciplina hay que regularla, sobre la base de un seguimiento eficaz que permita su estricta observancia. Una reflexión a debate que nos permite advertir qué cosas no se regulan aún en la sociedad cubana.
Un amigo de Hablando Claro, vecino de Calle 5ta no 160 entre Calle F y Calle G en el vedado habanero se acercó al colega Antonio Moltó para expresar el nivel de insatisfacción de los moradores del edificio múltiple, ubicado en la referida dirección. Según alega, se está construyendo una edificación en la azotea del edificio, sin la anuencia de los vecinos, quienes están conscientes de los serios daños estructurales que presenta el inmueble.
Primera interrogante que suscita la polémica. ¿Dónde está la persona que tiene que aprobar la licencia de construcción, cuando para nadie es un secreto el protocolo de acciones muy bien diseñadas que luego debe de ser aprobado tras la solicitud de una licencia de construcción?
No olvidar que la aprobación de la licencia que avala todo proceso constructivo, si es en una edificación comunitaria, debe de contar con la aprobación de todos los vecinos del inmueble quienes rubrican como constancia su consentimiento o no.
Nos preguntamos…dónde está la aprobación de la entidad competente que ampara tal proceso constructivo, y que a su vez, debe de velar por el orden y la disciplina urbana…
Seguirá prevaleciendo el poder de aquellas personas que se dejan comprar, mientras el dinero corre de mano en mano como acto que lacera a la sociedad cubana. Ante los excesos de violaciones en las acciones legales, deberán prevalecer las leyes, mucho más si estas son legitimadas en beneficio de la comunidad.
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